Marcó un nuevo récord mundial de alcoholemia positiva. Un conductor de General Roca, que condujo en contramano varias cuadras, se subió a la vereda con su vehículo y estuvo a punto de atropellar a una familia, dio 6,26 gramos de alcohol en sangre, al ser sometido al test por el personal del área del control municipal de la localidad de Río Negro.
El incidente ocurrió en la noche del lunes, alrededor de las 22, en la zona de la intersección entre las calles 9 de Julio y Rosario de Santa Fe, y fue protagonizado por un hombre de 60 años que producto del excesivo consumo de bebidas alcohólicas se durmió al volante y estuvo a poco de embestir a una familia en una zona parquizada de la ciudad.
Se trata de una pareja que caminaba junto a su hijo de 7 años que, pese la conmoción que le provocó la situación, reaccionó con rapidez, evitó que el conductor escapara y, cuando arribó al lugar personal de la policía y de tránsito del municipio, prestó testimonio sobre lo que acababa de ocurrir con el conductor ebrio.
"Casi mata a mi hija mayor. Nosotros retuvimos al hombre que quería escapar", aseguró la mujer que retuvo al hombre y añadió: "Es un señor de 60 años, no tenía ni carnet, ni seguro ni nada. Dijo que no recordaba nada, que se había quedado dormido en Villegas y Rosario de Santa Fe, a unas cuatro cuadras de donde fue el hecho".
Al realizarle el test, el alcoholímetro arrojó un resultado de 6,26 g/l, una cifra que supera máximo detectable por este tipo de aparatos. Pese a que se constató que el conductor estaba completamente ebrio, no fue detenido, solo se envió su vehículo -una camioneta Volkswagen Saveiro roja- fue remitida al corralón.
Argentina fue noticia mundial por haber registrado casos que superaron el récord de alcoholemia marcado por un conductor vasco en 2016, que se constató que conducía con 4,75 gramos de alcohol en sangre.
El primero de los casos fue el de un conductor de Pilar, quien chocó contra una columna de luz en Necochea, en la costa atlántica bonaerense, y cuando le hicieron el test de alcoholemia registró una cifra de 5,5 gramos. En tanto que un segundo ocurrió en Plottier, cuando un joven cayó con su auto en un canal de riego, y al realizarle el test se supo que tenía 5,79 gramos.
Sin embargo, en ambos casos rápidamente se puso en duda la medición, ya que algunos expertos afirman que si una persona supera los 3 gramos de alcohol en sangre, se encuentra al borde del coma etílico, inconsciente e incapacitado para poder estar conduciendo. Lo mismo sucedió ahora con el caso registrado en Río Negro y se puso en duda el buen funcionamiento de alcoholímetro.