Caracas.- Venezuela celebró ayer el Bicentenario de su independencia con el presidente Hugo Chávez como el gran ausente de los actos conmemorativos debido a su enfermedad, y en medio de dudas sobre su posible candidatura a la reelección el próximo año.
Chávez, convaleciente por un cáncer, no acudió al desfile cívico-militar en el Paseo de Los Próceres, que era el acto central de la celebración, y sólo saludó a los asistentes al evento a través de un mensaje televisado que fue transmitido desde uno de los salones del palacio presidencial.
"Aquí estoy en recuperación", dijo el mandatario, de 56 años, vestido de traje y acompañado del alto mando militar, desde el salón Simón Bolívar del palacio de Miraflores, al autorizar el inicio del desfile. "Aquí vamos, viviremos y venceremos. Ese es el inicio del retorno. No sólo es el retorno de Chávez, es el retorno de la patria plena, de la independencia plena... El retorno para siempre", agregó.
Pantalla partida. El discurso del gobernante fue transmitido en cadena de radio y televisión, y la pantalla de la televisión fue partida en dos para mostrar de un lado a Chávez en el palacio, y del otro a un alto oficial que desde un tanque aguardó la autorización presidencial para comenzar el acto.
Los presidentes de Uruguay, Paraguay y Bolivia, José Mujica, Fernando Lugo y Evo Morales, asistieron al desfile, y luego mantuvieron un breve y animado encuentro con Chávez.
Opositores al gobierno, desde gobernadores a congresistas y algunos líderes de opinión, han señalado que la enfermedad podría alejar al presidente de la conducción del país e incluso de la candidatura a la reelección en los comicios fijados, sin fecha determinada, para fines de 2012. Tal posibilidad fue rechazada por el oficialismo.
"Las condiciones físicas del presidente son una variable determinante en el futuro inmediato del país", dijo Rocío San Miguel, directora de la asociación civil Control Ciudadano, especializada en temas militares, de seguridad y defensa. "Los escenarios políticos, económicos, militares y sociales del país son de completa incertidumbre", agregó.
El cáncer del gobernante, que lo sorprendió cuando ya había anunciado su campaña para la elección presidencial, ha desplazado la discusión sobre problemas como la galopante inseguridad, la inflación que es la más alta del continente y las dificultades sobre la recuperación de la economía, especialmente ante un deterioro en el sistema eléctrico. El país logró crecer el primer trimestre de este año luego de dos años de recesión.
Cambios en el gabinete. En medio de la incertidumbre generada por la difícil situación de salud que enfrenta el mandatario, el vicepresidente Elías Jaua adelantó el lunes que habría una reorganización en el gabinete. El cambio coincidiría con el ascenso de los militares y cambio del alto mando militar que se realiza entre junio y julio.
"El futuro del país encuentra lo militar en cada una de las rutas del tránsito a seguir", dijo Rocío San Miguel. "Sus lealtades o desapegos al presidente van a ser invariablemente proporcionales al estado de su salud", agregó.
Chávez afirmó el lunes, horas después de regresar de casi un mes de tratamiento en Cuba, que aún quedaban dificultades en la batalla por su salud y que debe pasar por tratamiento complementario y controles. "Que nadie vaya a creer que mi presencia aquí este día 4 de julio significa que ganamos la batalla", dijo al llegar de La Habana
Funcionarios cercanos a él, como Jaua, han insistido en que Chávez sigue siendo el candidato para 2012.
Quimioterapia
Una fuente vinculada al equipo médico que atiende a Chávez dijo a la agencia Reuters que el mandatario tendría un cáncer de colon en estado avanzado que requeriría de quimioterapia por varios meses. La recomendación médica es que el presidente sea atendido en Venezuela, donde ya fue acondicionada un ala del hospital militar para atenderlo. La quimioterapia comenzaría cuando se recupere de las cirugías a las que fue sometido, agregó la fuente.