Caracas. — El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, destacó que el niño
Emmanuel, hijo de la rehén de la guerrilla colombiana Clara Rojas, haya sido identificado tras
exámenes de ADN y dijo que continuará los contactos para la liberación de su madre y de la ex
diputada Consuelo González, en poder de las Farc.
“Lo más bonito es que está bien, lo más importante es que Emmanuel
está bien. Seguimos esperando los nuevos contactos para la liberación de Clara y Consuelo”,
dijo Chávez en su programa de radio y televisión Aló presidente.
Chávez señaló que pasó el fin de 2007 atendiendo la situación de los
familiares de Rojas y González y que comenzó 2008 “trabajando sin descanso” hacia el
objetivo de la liberación.
El mandatario había planificado y puesto en marcha una operación
humanitaria para liberar a los rehenes, pero ésta terminó en un gran fiasco el último día de 2007.
Ese día el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, gran adversario de las Farc y de Chávez, anunció
que el niño Emmanuel no estaba en manos de esa guerrilla, como ésta había hecho creer, sino en un
instituto de protección de menores de Bogotá.
Posteriormente pruebas de ADN confirmaron que el niño ubicado en Bogotá
es Emmanuel, hijo de Clara Rojas. La confirmación fue un golpe para las Farc, que debieron admitir
este sábado que efectivamente no tenían al hijo de Rojas en su poder.
Un duro revés. El resultado de la operación también fue un revés para Chávez, que había
apostado por el espectacular operativo de liberación de los rehenes para llevarlos a Caracas. Las
Farc se lo habían prometido como “desagravio”, luego de que Uribe desautorizara al
venezolano como mediador para lograr un intercambio de secuestrados por guerrilleros. Hasta el
viernes el gobierno de Chávez jugó a favor de que se hundiera la hipótesis lanzada por Uribe sobre
de la identidad de Emmanuel, y habló de “un manto de dudas” sobre las pruebas
genéticas. Ayer, Chávez debió congratularse porque Emmanuel “está bien”. El niño, en
tanto, recibirá una cirugía en su brazo izquierdo, lesionado al nacer por una cesárea practicada en
la selva.

























