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Misterio y apuestas en EEUU por los nombres de los candidatos a vice

Washington.— La principal decisión que debe tomar un candidato a la presidencia de EEUU es elegir a su aspirante a vicepresidente, y a escasos días de que se celebren las convenciones de los partidos, ni Barack Obama ni John McCain anunciaron aún quiénes serán sus compañeros de viaje. Las especulaciones llegaron a su ápice ayer, en medio...

Miércoles 20 de Agosto de 2008

Washington.— La principal decisión que debe tomar un candidato a la presidencia de EEUU es elegir a su aspirante a vicepresidente, y a escasos días de que se celebren las convenciones de los partidos, ni Barack Obama ni John McCain anunciaron aún quiénes serán sus compañeros de viaje. Las especulaciones llegaron a su ápice ayer, en medio de pistas misteriosas y rumores.

  Según el diario The New York Times, Obama anunciará hoy mismo a su compañero de fórmula para las elecciones de noviembre. Otros apuntan que esperará hasta el fin de semana. La convención del Partido Demócrata comienza el próximo lunes.

  La historia más reciente dice que a los candidatos les gusta mantener el suspenso hasta el final. Bill Clinton escogió a Al Gore cuatro días antes de la convención y George W. Bush anunció a Dick Cheney con sólo seis días de antelación. Su padre, George H. W. Bush, puso a prueba los nervios de todos: en 1988, eligió a Dan Quayle un día después del arranque de la convención.

  Los candidatos, por ahora, guardan silencio absoluto. Los medios estadounidenses se conforman con mínimas pistas, intentando leer entre líneas en las muy escasas palabras de los asesores de los aspirantes.

  

La lista mediática. Con esos débiles mimbres, los medios parecen haber construido un consenso que reduce la lista de Obama a tres nombres: los senadores Evan Bayh (Indiana) y Joe Biden (Delaware), y el gobernador de Virginia, Tim Kaine.

  Bayh y Kaine, jóvenes y dinámicos como el aspirante, ofrecen al senador por Illinois un gran alcance en dos Estados tradicionalmente republicanos. Biden, que aspiró a la nominación que ahora tendrá Obama, es probablemente el político demócrata con mejores credenciales en relaciones internacionales, el aspecto en el que Obama más refuerzo necesita.

  En un segundo plano está el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson. En su contra podría estar lo improbable de una pareja de aspirantes pertenecientes a dos minorías: Obama es negro y Richardson es de origen latino.

  

¿Y Hillary? Casi descartado está el nombre del que más se habló: Hillary Clinton. Las opciones de la senadora por Nueva York decaen a cada minuto, porque las heridas abiertas durante la dura y larga campaña de las primarias aún no cicatrizaron. Y mucho menos con su marido, el ex presidente Bill Clinton, cuyo papel en una eventual administración de Obama es un gran misterio.

  

Sobran aspirantes. En el lado republicano el silencio también domina. Entre los aspirantes están tres gobernadores en ejercicio, Tim Pawlenty (Minnesota), Charlie Christ (Florida) y Bobby Jindall (Lousiana), y otros tres ex gobernadores, Mitt Romney (Massachusetts), Tom Ridge (Pennsylvania) y Mike Huckabee (Arkansas).

  A ellos se une el senador independiente Joe Liebermann, que podría ostentar el curioso récord de ser candidato a vicepresidente por los dos grandes partidos, después de acompañar a Al Gore en 2000.

  Pawlenty, Jindall y Christ aportarían la juventud que McCain, que cumplirá la próxima semana 72 años, no tiene. Romney, por su parte, posee una valiosa experiencia en economía en tiempos de crisis. Huckabee es muy popular entre los republicanos más conservadores, mientras que Ridge disfruta de fama en todo el país. l

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