El presidente italiano, Sergio Mattarella, comenzó la ronda de consultas para encontrar una salida a la crisis política, después de que el miércoles dimitiera el jefe de gobierno Matteo Renzi. Este había prometido renunciar luego de la contundente derrota en las urnas del refeféndum que el domingo rechazó su proyecto de reforma constitucional. Italia enfrenta ahora tres opciones: buscar un gobierno interino "técnico", que continúe hasta el final de la actual legislatura en febrero de 2018, o ir rápidamente a las urnas a inicios de 2017; la tercera opción es un "Renzi bis". La primera es la que prefiere el presidente Mattarella, y por esto buscará en estos dos días de consultas que el Parlamento elija un nuevo premier, posiblemente el ministro de Economía Pier Carlo Padoan.
Dos de los principales partidos de oposición, el Movimiento 5 Estrellas (M5E) y la Liga Norte, se oponen frontalmente al gobierno "técnico" y exigen ir a las urnas cuanto antes. De todas formas, el oficialismo tiene los votos en el Parlamento para elegir al nuevo Ejecutivo: sobre 630 diputados, el Partido Democrático (PD) de Renzi cuenta con 301 bancas, a las que suma varias decenas de sus socios. La bancada opositora más importante es la del M5E, con 91 diputados. No debe olvidarse a la bancada "popular", ex democristianos que reúnen 30 diputados. Son firmes partidarios de la continuidad hasta 2018.
El jefe de Estado italiano recibió ayer a los presidentes del Senado, Pietro Grasso (otro fuerte candidato a premier interino) ; de la Cámara de Diputados, Laura Boldrini, y al ex presidente italiano, Giorgio Napolitano. Este fue una figura clave en impulsar el fallido proyecto reformista de Renzi. Hoy las consultas proseguirán con los partidos pequeños , mientras que los grandes partidos desfilarán mañana. La primera fuerza política en el Parlamento, el Partido Democrático (PD) de Renzi, será la última en ser escuchada por el jefe del Estado. Luego de esta ronda de consultas, Mattarella debe encargar la formación de gobierno a algún líder que haya reunido consensos suficientes. Matteo Renzi sigue en el cargo en forma interina, pero no participará en estas consultas. Sin embargo, los principales diarios de Italia daban chances ayer a un "Renzi bis". No se conocía la disposición de Renzi a esa opción.
Renzi indicó el miércoles ante la dirección de su partido que quería retirarse y volver a Toscana, donde vive su familia, para "organizar un concurso de Play Station" con sus tres hijos. Renzi pasó de ser alcalde de Florencia a primer ministro a inicios de 2014, algo nunca visto en la política italiana. A la vez, nadie cree en su jubilación política. Ya se mostró combativo, afirmando que no tenía "miedo a nadie", ni tampoco a las elecciones anticipadas.
El presidente italiano, un respetado jurista que fue integrante de la Corte Constitucional, desea una transición ordenada. Según fuentes de la Presidencia Mattarella dijo que era "inconcebible ir a elecciones antes de haber homogeneizado los modos de escrutinio de la Cámara de Diputados y del Senado". Es que una ley votada en mayo de 2015 y apodada "Italicum", prevé un escrutinio por sistema mayoritario para Diputados. Pero el fracaso de la reforma constitucional mantiene al Senado con un sistema proporcional. Además, al fracasar la reforma de Renzi, que preveía reducir drásticamente los poderes del Senado y el número de senadores, persisten las dos Cámaras "paritarias", pero con sistemas electorales totalmente diferentes. Un intríngulis muy italiano. Esto, temen Mattarella y muchos analistas, podría tornar ingobernable el país.
Asimismo, la Corte Constitucional tiene que pronunciarse respecto al "Italicum". El fallo se hará público el 24 de enero.
Otra hipótesis es un gobierno de unión nacional apoyado por todas las fuerzas políticas hasta el fin de la legislatura en febrero de 2018. Una eventualidad poco probable, pues la Liga Norte y el M5E se han pronunciado por elecciones anticipadas. Un sondeo publicado esta semana por el diario La Stampa indica que el PD sigue primero con 32,5 por ciento, seguido por el M5E con 27 por ciento. Renzi sigue siendo el mayor referente de su partido pese a la derrota. Subsiste, por tanto, la chance de un gobierno "técnico" apoyado por la mayoría actual del Parlamento basada en el PD y aliados, para preparar unas eventuales elecciones anticipadas o hasta febrero de 2018.