El Mundo

Grecia y el FMI tratan de despejar versiones sobre un posible default

Luego de reunirse por sorpresa, Christine Lagarde y Yanis Varofaukis se esforzaron por dejar claro que Atenas pagará sus deudas.

Martes 07 de Abril de 2015

Con el fantasma del default rondando, el gobierno de izquierda de Grecia aseguró que cumplirá con sus obligaciones de pago y que quiere alcanzar cuanto antes un acuerdo con sus acreedores internacionales. El ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, garantizó al Fondo Monetario Internacional (FMI) que su país pagará 450 millones de euros que debe devolverle este jueves, informó desde Washington la directora del Fondo, Christine Lagarde. Ambos se reunieron el domingo en la capital estadounidense, en un encuentro informal y no programado en el que abordaron el programa de reformas de Grecia y sus urgencias de financiamiento. El gobierno heleno advirtió a sus acreedores la semana pasada que si no desbloquean 7.200 millones de euros pendientes, el país se quedará este jueves sin liquidez, según reveló la agencia Reuters.

Ante este clima default inminente, se hizo la reunión del domingo entre Varoufakis y Lagarde en Washington, y ayer desde ambos lados se remarcó que Grecia cumplirá sus compromisos. Pero la incertidumbre no cede, dado que los números fiscales y de deuda de Grecia son muy malos. El ministro griego confirmó que su país cumplirá con todas sus obligaciones. "El gobierno griego siempre cumple con sus obligaciones frente a todos los acreedores y tiene previsto seguir haciéndolo", afirmó a la prensa de su país. Lagarde, por su lado, señaló en un comunicado que ambas partes subrayaron en la reunión que la cooperación efectiva "es importante para todos". A Grecia no le interesa que se prolongue una situación de incertidumbre, por lo que Lagarde "saluda" la confirmación por Varoufakis de que se hará el pago este jueves, 9 de abril.

Las reformas. Varoufakis afirmó además que su país pondrá en marcha una serie de reformas. Algunas son reclamadas por la "troika" y rechazadas por su gobierno. De hecho, el término "troika" (que designa al trío formado por el FMI, el Banco Central Europeo o BCE y la Unión Europea) ha sido desterrado a pedido del gobierno griego, pero en los hechos sigue dirigiendo las negociaciones con Atenas. Desde su colapso en 2010, Grecia ha recibido dos "rescates" de la troika, por un total de casi 240.000 millones de euros. Ahora Grecia reclama el pago de la última cuota del segundo rescate. Sus acreedores exigen a cambio un programa de ajustes que el gobierno de izquierda griego del premier Alexis Tsipras no está dispuesto a implementar.

Desendeudamiento. En este difícil contexto se llegó a la situación de tensión actual. El titular griego de Finanzas propone una serie de medidas que buscan acabar con el problema del endeudamiento de su país. A cambio, admite reformas o ajustes. Entre sus propuestas figuran una reestructuración de la deuda y la vinculación de los pagos al crecimiento económico griego. El país está en una profunda recesión, de la que el gobierno culpa a los programas de ajuste que se le impusieron a partir de 2010 a cambio de los millonarios fondos que recibió de la "troika".

Fuentes del Ministerio de Finanzas griego señalaron a la agencia alemana de noticias DPA que Atenas está intentando convencer al FMI de no exigirle una serie de recortes como condición del pago de nuevas ayudas financieras hasta julio. El FMI exige una baja de jubilaciones y pensiones y un aumento del IVA. Medios griegos señalan que el resto de los acreedores —o sea, la Unión Europea— son "más flexibles". Según el viceministro de Finanzas griego, Dimitris Mardas, Atenas dispone de suficientes fondos para pagar esta semana las pensiones y los salarios de los empleados públicos. "Esto no quiere decir, sin embargo, que dentro de dos semanas (no) nos quedemos sin dinero", subrayó.

Por esto, esta semana se intensificarán las negociaciones en Bruselas y Atenas, en vista de que el gobierno griego se está quedando sin fondos. Sin embargo, se considera poco probable el pronto desembolso de nuevos fondos de "rescate" para Grecia. En este sentido, fuentes diplomáticas en Bruselas rebajaron las expectativas respecto a los resultados del encuentro que los secretarios de Estado de Finanzas mantendrán mañana y el jueves en la capital belga. Otro hito es la subasta de letras que Grecia tiene prevista para mañana, una cita clave para la maltrecha financiación del país y que ofrecerá un indicador de la percepción de los inversores.

¿Eurogrupo? Tampoco se prevé una pronta convocatoria de una reunión extraordinaria de los ministros de finanzas de la Eurozona, el denominado Eurogrupo. La próxima reunión está programada para el 24 de abril en Riga, la capital de Letonia. Solo los titulares de Finanzas pueden allanar el camino a la concesión de nuevas ayudas por varios miles de millones de euros a Grecia. En una entrevista que publica el diario griego Naftemboriki, Vaoufakis aseguró que la solución a los problemas financieros de Grecia sólo puede encontrarse en la "familia europea".

Pese a la urgencia de la situación, la Comisión Europea ha descartado de momento convocar el Eurogrupo u otro tipo de reunión excepcional para dar una solución inmediata al problema de su socio griego. Pero la propia gravedad de la situación bien podría imponer un cambio de calendario. "En (la reunión) del Eurogrupo del 24 de abril tiene que haber una conclusión preliminar (de las negociaciones), según el acuerdo del Eurogrupo del 20 de febrero", puntualizó Varoufakis. La alemana Gerda Hasselfeldt, importante miembro de los aliados conservadores de la canciller Angela Merkel en Baviera, declaró que Atenas había "perdido un tiempo precioso" desde que la Cámara baja alemana aprobó una extensión del rescate para Grecia en febrero. Hasselfeldt dijo al semanario Die Welt que la pregunta de un tercer programa de rescate para Grecia no salió a la luz y agregó: "Si los planes (griegos) no se hacen más concretos, no veo ningún margen".

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