Lima. — El grupo paramilitar Colina, integrado por miembros del ejército peruano en los años
90, realizó ocho ensayos en una playa de Lima antes de perpetrar la matanza de 15 civiles en la
zona de Barrios Altos, hecho que marcó el inicio de sus actividades ilegales en 1991. Lo aseguró
uno de los ex integrantes de esa agrupación en el juicio que se le sigue al ex presidente Alberto
Fujimori.
El ex coordinador de los subgrupos de Colina Pedro Sánchez narró en
detalle cómo se preparó la matanza. Entre las víctimas había un menor. Señaló que la operación fue
minuciosamente planificada y ensayada, aunque la muerte del niño generó “malestar« en varios
de los uniformados.
El escuadrón de la muerte, dirigido por el mayor Santiago Martín Rivas,
incursionó el 3 de noviembre de 1991 en una fiesta vecinal en Barrios Altos, centro de Lima, y dio
muerte a 15 personas, presuntos miembros del grupo extremista Sendero Luminoso. Sánchez dijo que
Colina era un destacamento militar integrado por personal de inteligencia y que contaba con el
“visto bueno” del comandante general del ejército, general Nicolás Hermoza, actualmente
recluido en un penal.
Reunión con altos jefes. En una reunión de Colina con jefes militares, Sánchez
saludó a Hermoza, quien llegó a ser designado por el ex presidente Fujimori jefe del Comando
Conjunto de las FFAA, el máximo cargo militar de Perú. También saludó en esa reunión al jefe de
inteligencia, general Juan Rivero Lazo, hombre de confianza de Hermoza. El testimonio confirma el
de otros paramilitares.
La actividad de represión ilegal del grupo Colina incluía la detención
de los presuntos subversivos, la eliminación de los arrestados y la posterior desaparición de sus
cuerpos.
































