Ecuador votó este domingo en medio de medidas de seguridad sanitaria excepcionales por la pandemia de Covid-19. Si bien había 16 candidatos presidenciales, la pelea estaba inicialmente centrada entre el "delfín" del ex presidente Rafael Correa, Andrés Arauz, y el candidato conservador Guillermo Lasso, con clara ventaja para el primero. Esto fue inicialmente ratificado por dos bocas de urna conocidos poco después del cierre de las mesas, pero todo cambió dramáticamente a las 23.15, hora argentina, cuando un informe oficial indicó dos cosas: por un lado, que Arauz salió primero, pero que su ventaja era mucho menor a la indicada previamente, y por otro, que el que quedó en segundo lugar es el indigenista Yaku Pérez, y no el conservador Guillermo Lasso. Arauz ya se había proclamado vencedor y esperaba acortar la distancia para alcanzar la Presidencia en esta primera vuelta.
A las 21,15 hora ecuatoriana (dos horas menos que en Argentina), se dio a conocer el Conteo Rápido oficial anunciado por el Consejo Nacional Electoral de Ecuador (CNE). La presidenta del organismo, Diana Atamaint, abrió lo sobres con esa información entregados por los técnicos informáticos. Y allí vino el vuelco y la sorpresa: no solo Andrés Arauz deberá ir a la segunda vuelta, sino que debería hacerlo no contra el conservador Lasso, sino contra el indigenista Yaku Pérez. Con una muestra de 2.425 juntas, detalló, la funcionaria de CNE, los resultados eran: Andrés Arauz, 31.50%; Yaku Pérez 20,04%; Guillermo Lasso 19,97% y Xavier Hervas, 16,28%. Esto cambió el escenario inicial que habían dado dos bocas de urna, donde Arauz se distanciaba sustancialmente de los demás, con 36% contra un 21% de Lasso. Por eso, Arauz y su "padrino", Rafael Correa, habían salido a proclamar una victoria "abrumadora" y suponían que en pocas horas podrían descontar los 4 o 5 puntos porcentuales necesarios para llegar al 40% y evitar el ballottage. En Ecuador, el vencedor en primera vuelta debe llegar al 50% o bien al 40% con una diferencia superior al 10% sobre el segundo. Este era el objetivo de Arauz y del correísmo hasta que el CNE dio a conocer su informe estadístico a las 23,15 hora argentina.
Más temprano, según el boca de urna de la consultora Cedatos, Arauz obtenía un 34,94 % y Lasso alcanzaba un 20,90%. El boca de urna de la empresa Clima Social otorgaba a Arauz 36,20% y a Lasso 21,70%. Era importante en ambos sondeos el tercer puesto del candidato indigenista de la agrupación Pachakutik, Yaku Pérez, quien según Cedatos llegaba a 17,99% y según Clima Social al 16,7%. Los resultados oficiales preliminares, dados a conocer a las 22.30 hora de Argentina, confirmaban a grandes rasgos esos números: 33, 01% para Arauz, 19,24% para Lasso y 19,51% para Pérez. A esa hora, el escrutinio oficial llegaba apenas al 7,82% de las mesas y daba a Arauz el primer lugar.
Pero poco después el Conteo Rápido oficial del CNE cambiaba todo. Por un lado, confirmaba la certeza de una segunda vuelta; por otro rebajaba sustancialmente el resultado logrado por Arauz, de más de 35% a 31.5%, lo que "condena" al candidato correísta al ballottage. En segundo lugar, Pérez será un adversario de características muy diferentes al empresario Lasso. Debe destacarse que el movimiento indigenista ecuatoriano está profundamente enemistado con Correa y sus seguidores. Yaku Pérez insistió en que en segunda vuelta nunca votaría por Arauz. Y anoche se dio una situación antes impensable, cuando Lasso salió a indicar el voto por Pérez, si se confirmaba finalmente su segundo lugar.
A poco del cierre de mesas y con los bocas de urna en la mano, Andrés Arauz y Rafael Correa hablaron prontamente de "victoria abrumadora", pero si bien la ventaja de Arauz es sustancial estaba lejos de superar el 40% con 10% de diferencia sobre su competidor. Debía descontar 4 a 5 % para quedarse con la Presidencia esta noche de domingo.
Por otro lado, en caso de segunda vuelta, es importante tener en cuenta que el movimiento indigenista está distanciado desde hace muchos años de Correa. A su vez, el candidato de Izquierda Democrática, Xavier Hervas, obtenía 16% de votos. Una perfomance muy destacable dado que este candidato fue la única sorpresa que los sondeos previos no anticiparon. De manera que sobre los primeros cuatro primeros candidatos, tres son de izquierda, más allá de las diferencias existentes entre ellos. Este dato debería beneficiar a Arauz en una eventual segunda vuelta. Pero este análisis es erróneo por lo señalado: Pachakutik y Pérez repudian al correísmo y su ruptura con Correa no tiene retorno.
Ni bien cerró la votación y antes de que se conozcan cifras oficiales, Arauz se apuró a aseguraró que su victoria es “de 2 a 1 frente al banquero”, en referencia a Lasso. “Ganamos! Triunfo contundente en todas las regiones de nuestro bello país. Nuestra victoria es de 2 a 1 frente al banquero. Felicitaciones al pueblo ecuatoriano por esta fiesta democrática. Esperaremos los resultados oficiales para salir a festejar”, tuiteó el joven economista. Poco después se mostraba ante el público en el "bunker" de su formación.
Desde la campaña de Arauz aún no abandonaban a esa hora la esperanza de ganar en primera vuelta. “Creemos que hay que esperar los resultado oficiales. Los sondeos de boca de urna a menudo se quedan cortos por el voto oculto”, explicó el ex canciller de Correa y actual asesor de campaña, Guillaume Long, en referencia a la intención de voto que no suele aparecer en las encuestas.
Lasso, por su parte, aún no había reaccionado a los sondeos de boca de urna. Luego, vino el informe del CNE y todo cambió, para estupor de Arauz y de Correa y felicidad de Yaku Pérez y el movimiento Pachakutik.
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Se formaron lasgas filas para votar en todo el país. Las reglas de seguridad sanitaria impuestas por la pandemia se cumplieron en general.
La jornada electoral había arrancado a las 7 (9 hora argentina) y en ella los ecuatorianos, además de elegir presidente, eligieron a 137 miembros de la Asamblea Legislativa y cinco representantes del Parlamento Andino en 4.276 recintos habilitados en el país y otros 101 dispuestos en el exterior. La jornada fue de tranquilidad y con amplia participación de la ciudadanía, pese a las restricciones que impuso la pandemia.
“A pesar de la pandemia (de coronavirus) y de todo lo que ello implica, se vio una participación que se naturalizará con los datos oficiales, pero que seguramente supere el 70%”, predijo Dolores Gandulfo, titular de la misión de observación de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (Copppal).