La tempestad que azota varios países europeos, con vientos de hasta 155 kilómetros por hora, dejó dos heridos en París ayer, mientras que en el Reino Unido una persona está desaparecida desde el domingo y en Alemania dos ciudades tuvieron que cancelar los desfiles de carnaval.
En París, una señal de tránsito se desprendió con las ráfagas de viento y golpeó a una pareja de transeúntes. La mujer, una joven de 20 años, está en coma y su vida corre peligro.
En el Reino Unido, las costas del sur eran azotadas por intensas lluvias y fuertes vientos. Más de 15.000 hogares se quedaron sin energía eléctrica cuando la tormenta Imogen alcanzó Irlanda, Gales y el sur de Inglaterra.
Las ciudades costeras fueron empapadas por las marejadas causadas por la combinación de fuertes vientos y mareas altas. El pronosticador meteorológico Met Office dijo que una ola de 19 metros fue registrada en St. Ives, al suroeste de Inglaterra.
Vientos sostenidos superiores a los 195 kilómetros por hora, el equivalente a un huracán categoría 3, fueron registrados en el faro Fastnet, cerca de la costa suroeste de Irlanda. La climatóloga de Met Office, Emma Sillitoe, afirmó que se pronosticaban ráfagas de 95 a 112 kilómetros por hora en una zona "bastante amplia" antes de que los vientos disminuyeran anoche.
La tormenta provocó cancelaciones de servicio de trenes, aviones y transbordadores, y los viajeros fueron advertidos de tener cuidado al manejar. El puente del Severn entre Inglaterra y Gales fue cerrado debido a los peligrosos vientos.
Las autoridades decidieron imponer el estado de alerta, cerrando carreteras y el servicio de trenes y de ferries fue interrumpido.
En la ciudad costera de Penzance, en el suroeste, un hombre de 54 años está desaparecido desde el domingo, cuando se disponía a ayudar a unas aves marinas que estaban atrapadas en unas rocas.
Además las autoridades emitieron una alerta por inundaciones en 250 localidades.
En Alemania, los desfiles de carnaval fueron anulados ayer en Düsseldorf y Maguncia (oeste de Alemania) en previsión de los violentos vientos anunciados, indicaron los organizadores.
En cambio, el principal y más antiguo carnaval de la región, el de Colonia, fue mantenido, pero con una serie de precauciones.
En las costas del oeste y del noreste de Francia, la tempestad arreciaba también, con vientos de hasta 140 kilómetros por hora y olas inmensas, que dejaron a unas 14.000 personas sin electricidad.
Todas las conexiones marítimas entre Brest (Bretaña, oeste) y el Reino Unido fueron interrumpidas, y la circulación en los puentes fue limitada a bajas velocidades.
En el Mont Saint-Michel, uno de los más visitados monumentos de Francia, se prohibió la circulación por el puente que une el peñón en el que se encuentra la abadía con el continente.
El fuerte oleaje y el alto coeficiente de marea podría generar, sobre todo en el momento de pleamar, inundaciones en las partes expuestas o vulnerables del litoral.
El noroeste español también está bajo la presión de las tormentas. Las olas superaron anoche los once metros de altura en la costa gallega y han tomado los paseos marítimos de A Coruña, Burela y Viveiro.