Fui a una muestra de circo realizada por jóvenes en el galpón 17 del Centro de la Juventud el pasado domingo 14 de junio. Equilibrio, fuerza, ritmo, trabajo en equipo, disciplina, pasión, entrenamiento, perseverancia, creatividad e imaginación son algunas de las palabras que me surgen sobre ellos. Hay allí pensamientos, sentimientos y actitudes. Esa tarde tuvimos en familia la posibilidad de participar de un espectáculo realmente hermoso, creado y puesto en escena por un puñado de jóvenes realmente formidable. Se trata de la Compañía Desequilibrada, una banda de circo urbano que liderados por Aarón Lescano pusieron en escena una muestra de estética y acrobacia que ellos mismos llamaron "Apersonados". Un par de centenares de espectadores, en su mayoría jóvenes como los artistas y algunos con juventud acumulada, acompañamos con el silencio, el aplauso y la ovación un armonioso despliegue de habilidades y destrezas al compás de una pegadiza música circense. Tanto en el piso como en la tela o en la altura del trapecio, colores, fuerza y movimientos se hermanaban para el asombro y la admiración de los presentes. Gracias a todos los que participaron: a Daniel, Matías, Verónica, Giovana, Julia, Lucas, Victoria, Eliseo y Aarón. Jóvenes que estudian, trabajan y dedican varias horas de sus días a entrenar para superar sus propios límites, sacando de sí lo mejor para ponerlo al servicio del grupo, cada uno con sus características, sus fortalezas y su carisma. En medio de tanta pavada cotidiana, de tanta chabacanería, de tanto discurso vacío, estos chicos son una bocanada de aire fresco. Animo y sigan adelante.





























