Una ballena protagonizó un singular ataque a un velero que navegada frente a las costas de Ciudad del Cabo, Sudáfrica.
La fotografía del cetáceo en el momento en que salta fuera del agua y como una tromba pasa sobre la embarcación quebrando su mástil y dejando tras de sí desgarraduras de grasa y piel, dio la vuelta al mundo. La instantánea fue tomada por el tripulante de otra embarcación que navegaba en cercanías de la siniestrada.
Los azorados tripulantes del velero, Ralph Mothes de 59 años y su pareja Paloma Werner de 50 (que salieron ilesos del hecho), no supieron por cual razón el animal se comportó de manera hostil saliendo herida en el intento.
Pero, luego de conocido el incidente, algunos expertos que se basan en los dichos de empleados de una compañía naviera que fueron testigos directos del hecho, sospechan que el cetáceo podría haber sido molestado por la embarcación de un mástil antes “saltar” sobre ella.
“Ellos (los empleados) dijeron que el barco seguía viniendo a la ballena”, dijo Richard Smith, director de Waterfront Boat Company. “El barco se acercó al animal muy rápidamente y eso lo asustó”, indicó.
Parece ser que el acoso a las ballenas es más habitual de lo que se tiene noticia.
Según recordó el New Yok Magazine, en un incidente ocurrido en Alaska Kevin B. Carle fue detenido por empujar a una ballena con su lancha, dos veces en el mismo año, 2008.
Carle, de 44 años, llevaba a varios empleados a un lugar de trabajo en Trocadero Bay cuando vio a una ballena jorobada. Viró el barco de su curso y enfiló a la ballena hasta que la chocó. Pasó en abril de 2008.
Luego, el 12 de septiembre de ese año, Carle operaba el barco entre la isla de Dall y Craig cuando vio a una ballena cerca de la bahía Ventoso.
Según actas del juicio al que fue sometido, Carle, consciente y deliberadamente golpeó a la ballena en las costillas en varias oportunidades hasta que la obligó a sumergirse”.
El marino fue hallado culpable de crueldad animal, se le prohibió navegar por dos años por la zona del incidente y fue obligado a pagar una multa de mil dólares. l


































