Un nuevo juego de mesa educativo retrocede a los días del comunismo en Polonia, sus estrecheces y recortes, con el objetivo de mostrar a los jóvenes la cara más gris de la vida diaria hasta el fin del régimen, en 1989.
El juego, que sale a la venta ayer, se llama Kolejka (cola) y fue diseñado por el Instituto estatal de Memoria Nacional. “Se busca mirar a la realidad de Polonia en aquellos años, el mercado negro, las largas colas y cómo en una de estas filas la gente se miraba entre sí como rivales”, dijo a DPA el creador del juego, Karol Madaj.
“Aunque este juego sea sólo números y colores, realmente hemos intentado trasladar el clima de esa época”, añadió.
Así, los jugadores compiten para adelantar puestos en las colas y asegurarse bienes básicos como zapatos o rebanadas de pan. Cada jugador dispone de una serie de cartas que le otorga ciertas ventajas.
Por ejemplo, una carta en la que aparece una madre con un niño en brazos permite a quien la tenga desplazarse a la cabeza de la fila. Con otras cartas, un jugador puede trasladar productos de una tienda a otra, o cerrar por completo un local para frustrar los planes de compra de sus rivales.
En el tablero también hay un bazar, donde los jugadores pueden vender lo que no deseen o revender lo conseguido a precios más altos. Con ello se pretende recrear el floreciente mercado negro polaco en la era comunista. Durante esa época, muchos polacos traían productos de sus viajes al extranjero para revenderlos inflando los precios.
“La idea es mostrar a los jóvenes que no vivieron esa época lo duro que era y lo que tuvieron que pasar sus padres o sus abuelos para comprar productos básicos o venderlos”, dijo Madaj. El juego se dirige a este segmento de la población porque, según las encuestas, tener que hacer cola o ver estantes vacíos en una tienda les resulta algo abstracto y desconocido.
Pero además, el lanzamiento del juego coincide con un período en el que los polacos, con un nivel de vida cada vez más alto, son capaces de mirar con más objetividad hacia su pasado.
Majad, de 30 años, tenía sólo nueve cuando acabó el régimen comunista en Polonia, tras años de protestas del Sindicato Solidaridad liderado por Lech Walesa. Para diseñar el juego, se basó en sus recuerdos, cuando él mismo hacía cola junto a su madre. El asesoramiento de historiadores le sirvió para solventar sus lagunas y convertir Kolejka en lo más realista posible.l




























