"Así por que eres tibio, ni frío, ni caliente... te vomitaré de mi boca.." (Apoc. 3, 15). A mis hermanos en la fe católica (no de ojito sino en la que fueron incorporados por el bautismo) los llamo a la reflexión para que en estas próximas elecciones tengan en cuenta para la elección de sus candidatos las palabras de nuestro santo padre Benedicto XVI a los obispos argentinos que lo visitaron a fines de abril. Refiriéndose a los valores que deben destacar a un laico católico, dijo: "...además de ser un práctico de las virtudes humanas y cristianas, debe promover de modo especial aquellos valores que son esenciales al bien común de la sociedad, como la paz, la justicia, la solidaridad, el bien de la familia fundada sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer, la tutela de la vida humana desde la concepción hasta su muerte natural y el derecho y obligación de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones morales y religiosas". Tengan en cuenta estas máximas cuando en el cuarto oscuro tomen la boleta para votar.





























