Escribo con motivo del viaje que realizamos el pasado miércoles algunos hinchas de Rosario Central a Córdoba para ver el partido por la promoción. Al finalizar el mismo, la retirada de la hinchada visitante se hizo en una zona liberada por la policía. Al llegar a la avenida Santa Fe, un hincha de Belgrano que se trasladaba en moto al lado nuestro, le pegó al chofer que conducía nuestra trafic en un semáforo. Dos cuadras más adelante, tres hinchas de Belgrano comenzaron a arrojarnos piedras. Al encontrarnos en medio de un embotellamiento, ya que no se cortaron los semáforos ni se abrió el tránsito, tuvimos que escapar a contramano, casi perdiendo el rumbo. El operativo policial fue una verdadera vergüenza, habiéndonos salvado de un final peor gracias a la mala puntería de los agresores, los que sólo lograron abollar la parte derecha de la camioneta.





























