La Cámara de Diputados podría convertir en ley mañana un proyecto que regulará la actividad de los call centres, lo que beneficiará a unos 60.000 trabajadores.

La Cámara de Diputados podría convertir en ley mañana un proyecto que regulará la actividad de los call centres, lo que beneficiará a unos 60.000 trabajadores.
El Estado saldrá a ponerle un freno a la flexibilización laboral en una actividad, en la que muchas veces se conjugan salarios bajos y extensas jornadas laborales.
El proyecto que podría convertirse en ley esta semana estipula una jornada de trabajo de cinco días por semana, que no podrá exceder las seis horas, mientras que la nocturna no podrá pasar las cinco y media.
Asimismo, la iniciativa exige a las empresas brindarles descansos de 15 minutos cada dos horas efectivamente trabajadas a los operarios que presentan servicios a decenas de compañías en toda la Argentina.
Unos 60.000 teleoperadores o trabajadores de los centros de atención de llamadas (call centers) están distribuidos en todo el país y desde hace años luchan por sus derechos laborales.
La iniciativa tiene media sanción del Senado nacional, votada a instancias del senador Ramón Mestre. El proyecto, indicó, "intenta dar respuesta a la enorme precarización laboral que se da en el sector desde la pasada década, que muy por el contrario a haberse terminado, ha ido mutando hacia nuevas modalidades que siguen profundizando el deterioro de los derechos de los trabajadores".
Recalde. En la Cámara baja también hay un proyecto, fogoneado por los diputados Mayra Mendoza, María Luz Alonso, Anabel Sagasti, Edgardo Depetri, Eduardo "Wado" de Pedro, Horacio Pietragalla, Marcos Cleri, Andrés Larroque y Héctor Recalde.
Recalde, presidente de la Comisión de Legislación del Trabajo, cuestionó e la modalidad de trabajo que hasta el momento tiene el rubro.
"Es una actividad que cuando se desarrolla en jornadas extensas, sin respetar pausas durante la jornada de trabajo y sin resguardar tiempos de espera entre llamada y llamada, resulta nociva para la integridad psicofísica", aseguró.


