Existe un serio problema de empleo. Mediante un análisis objetivo del tema, la finalidad de todo empresario no es solamente crear empleo, sino obtener rentabilidad, si al empresario le va bien, necesariamente tendrá que contratar a más gente. La creación de empleo tiene relación con la proyección del emprendimiento en el mercado. La empresa para producir y expandirse demandará servicios laborales, es decir, el empresario no quiere desprenderse de los recursos humanos, en primer término se deberá al afecto y relación con sus asalariados. En segundo lugar, todo empleado recibe entrenamiento y capacitación que son específicos para el desempeño del puesto de trabajo que les fue encomendado conforme el funcionamiento y requerimientos de la empresa. De modo que contratar un nuevo empleado significa dedicar tiempo a su instrucción. Por tanto, al existir emergencia ocupacional, la solución no pasa por establecer un cepo a las suspensiones y despidos, circunstancia que además limitaría las contrataciones, sino que se deben crear medios y condiciones dignas de trabajo tendientes al aumento de la productividad, por ejemplo destinar partidas presupuestarias, esto es, parte de los U$S 16.000 millones por los cuales el Estado se endeudó a obras de infraestructura (tema inundaciones en todo el país) que generarán empleo genuino. Sin perjuicio de lo expuesto, en el mientras tanto, se debe reforzar el sistema de seguro de desocupación.


























