Un suboficial de la policía de Casilda y un detenido de la alcaidía de esa
ciudad, imputados del intento de homicidio de una mujer de 26 años que apareció apuñalada en un
camino rural, quedaron comprometidos tras ser indagados ayer por el juez en feria en Rosario.
El policía y el preso, que gozaba de salidas transitorias, están
acusados de haber tramado el ataque que casi termina con la vida de Silvana Giménez. La chica
mantenía una relación sentimental con el suboficial, de 28 años. Al ser arrestado tras una serie de
indicios comprometedores, el uniformado reconoció haber contratado al recluso para
“asustar” a la muchacha. Según el policía la mujer lo tenía presionado con contarle a
su novia que estaba esperando un hijo de él.
Fuentes de la investigación señalaron que existen abundantes elementos
para fundamentar un procesamiento contra ambos por tentativa de homicidio. En el caso del policía
la imputación podría ser doblemente calificada a raíz de la condición de funcionario público que
ostenta y la promesa remuneratoria al recluso, a quien propuso pagarle entre 500 y 1000 pesos por
concretar el acto.
Entre los elementos que aparecen como indicios concordantes de la acción
delictiva se cuentan los contactos telefónicos verificados entre el policía y el preso. Además la
mujer, que está internada en estado reservado en el Hospital Provincial de Rosario, hizo
declaraciones que comprometen en especial al policía.
El policía se llama Raúl Vitar y accedió al interrogatorio propuesto por
el juez de Instrucción en feria, Javier Beltramone. En cambio el recluso, identificado como Juan
Carlos Valentini, se abstuvo de declarar.































