El presidente del Colegio de Farmacéuticos, Norberto Herbas, reclamó ayer en el Concejo que se instrumenten medidas de seguridad en las farmacias y aseguró que ven afectadas la calidad de su servicio debido a los constantes robos que sufren.
El presidente del Colegio de Farmacéuticos, Norberto Herbas, reclamó ayer en el Concejo que se instrumenten medidas de seguridad en las farmacias y aseguró que ven afectadas la calidad de su servicio debido a los constantes robos que sufren.
Herbas y un grupo de integrantes de la conducción del cuerpo que nuclea a los farmacéuticos estuvieron en la reunión de la comisión de Seguridad. En tal sentido, el presidente de la comisión, Diego Guiliano, remarcó que "las farmacias son lugares de referencia en cada barrio, muchas por estar de turno o abiertas las 24 horas. Esa presencia permanente las hace muy vulnerables frente a la ola de violencia que vive la ciudad", remarcó.
En ese orden, dijo que "es fundamental, para preservar la seguridad de los trabajadores y de los mismos vecinos, que esos comercios se implementen cámaras de videovigilancia o la interconexión de las ya existentes con el centro de monitoreo y el 911, dispositivos de alerta o pulsadores de pánico".
El edil también pidió instalar "destacamentos de seguridad rotativos ubicados en las distintas zonas de la ciudad, dependiendo de un mapa del delito que informe sobre las farmacias locales que han sufrido hechos de violencia".
"Como tantos otros trabajadores de distintos rubros comerciales y áreas de la industria, la inseguridad afecta no sólo al personal sino también al servicio. Las farmacias deben limitar sus horarios sin poder mantener las guardias o la apertura durante 24 horas debido a los robos a los que habitualmente enfrentan. Los días comenzarán a ser cada vez más cortos y si no se toman medidas urgentes el servicio de las farmacias se verán cada vez más restringido", aseguró el edil.


