La justicia es ciega y lenta, pero llega. A raíz de un error involuntario de la Ansés, me vi privado de cobrar mi haber jubilatorio por figurar como persona fallecida. El pasado 16 de junio tenía turno para cobrar el beneficio, pero allí me entero del problema: yo estaba fallecido. Fueron 16 días de padecer una situación angustiante. Agradezco en el nombre de mi única hija y en el mío propio al doctor Gandolfo y su equipo de colaboradores del Ministerio Público de la Defensoría General de la Nación (Tribunales Federales), a Radio 2, a Canal 3, al servicio informativo de Alberto Frigari del mismo canal y a todos aquellos que se ofrecieron generosamente para ayudarme económicamente. La razón, el sentido común, la solidaridad de todos los nombrados, la comprensión y colaboración del Udai Rosario Norte, de Fabio Gentile y Sara, hicieron posible cobrar mi jubilación el 3 de julio de 2009, quizás contrariando el programa del sistema. A todos les estoy infinitamente agradecido. Muchas gracias.





























