Leía asombrado y con una sensación de indefensión, la nota del día 26 de abril en la sección La Ciudad de este diario. Honestamente, cómo vamos a poder asimilar el análisis hecho por las autoridades del ámbito municipal en el área de Salud y desde el mismo Ejecutivo, cuando nos están diciendo que inicialmente las fiestas electrónicas seguirán en la ciudad. Pero no debemos equivocar el eje de hacia dónde debemos enfocar la protesta o el debate de una situación donde luego de una de estas fiestas en la que se comercializaban estupefacientes perdieron la vida cinco jóvenes, a quienes nadie obligó a injerir pastilla alguna que luego los llevara a la muerte. Es inaudito dejar al libre albedrío la comercialización de sustancias prohibidas, que encima hoy se rebajan con cualquier porquería y quienes las consumen no tienen ni idea de lo que están tomando. En la nota a la cual hago referencia, para que todos aquellos que tenemos hijos que pueden asistir a fiestas de este tipo nos están diciendo que estemos tranquilos que en los predios donde se desarrollen no faltará el agua y habrá mucha información. Eso sí, se da por entendido y diría que está estipulado. Total el mensaje es "el consumo existe". Ahora si nos toca a los gobernantes intervenir, ya la cosa se complica. A ver como logro entender esto en mi cabeza de ciudadano común, los funcionarios no hacen nada. ¿Por qué? Porque son ineficientes y no tienen la capacidad de luchar contra este tipo situaciones. Porque no se les cae una idea para entablar una lucha franca contra aquellos que comercializan estos fármacos. Porque de alguna forma les resta rédito político si esta lucha sale mal. O porque directa o indirectamente son parte de un negocio que ya no tiene ni techo ni frontera. Con esto me hace pensar un sinnúmero de situaciones por la cuales las autoridades están en una condición "blanda" a la hora de tomar cartas en serio en el asunto, que esto reviste un estado de gravedad sin precedentes. Pero acá el tema es no estigmatizar a las fiestas electrónicas, aquí lo que sucede es que los jóvenes tienen avizorado que una cosa va asociada a la otra. Entonces depende de quienes dirigen el bienestar de esta ciudad para que dentro del orden que debe existir en un evento de este tipo, mas allá del agua y la información, deben tomar el toro por las astas, o qué van a decir si un joven muere en circunstancias de participar en una de estas fiestas. "Fallaron los controles", "hay que investigar", "la Justicia debe actuar", pero quiero hacerles ver que esto se dice cuando ya pasó y es tarde. Las autoridades tienen la responsabilidad de cuidarnos a todos y en especial a nuestros jóvenes. Quiero recordarle a la presidenta del Concejo que ellos son tan responsables como el Ejecutivo y que el palabrerío donde parece haber descubierto que el narcotráfico es todo un flagelo ya es retórico y, por el contrario, nunca han establecido desde ese lugar mensajes claros para avanzar en una dirección para que se implementen políticas y ordenanzas con campañas de prevención contra la drogadicción.


























