La celebración de la Navidad ha conciliado una vez más le esencia religiosa de la fiesta por el nacimiento de Jesús con la tradición de los regalos que reparte Papá Noel.
La de anteayer ha sido una jornada de mucho ajetreo para el hombre robusto vestido de rojo. Desde Tailanda hasta Perú, de Belén a Cisjordania, Santa Claus (también conocido como Papá Noel, Viejo Pascuero o San Nicolás) ha viajado por todo el mundo llevando la alegría de la Navidad.
Entre sus escalas, Santa nadó con sardinas en Seúl, controló a un elefante vestido como él en Ayuttaha, Tailandia, e incluso hizo llorar a un pequeño de dos años en Las Cruces, Nuevo México.
Afuera de Ramalá, un manifestante palestino vestido como Santa Claus escabulló a los gases lacrimógenos mientras que niños del Líbano, ataviados con trajes rojo brillante como el de Santa salieron a festejar su último día de clases.
Uno de los primeros lugares en celebrar la llegada del 25 de diciembre fue Filipinas, que encendió las luces navideñas, una tradición que ya lleva 102 años e incluye artes plásticas, música y coreografía.
Pero fue en Belén, en Tierra Santa, donde miles de cristianos de todo el mundo se reunieron para celebrar la Navidad en la ciudad en la que, según la tradición bíblica, nació Jesucristo.
Europa celebró las festividades sumida en un manto blanco que sigue dejando a los aviones en tierra y así a miles de pasajeros varados en las terminales aéreas. No obstante, en Berlín varios audaces se sumergieron en ríos y lagos helados ataviados por Santa Claus.
Francia, Bélgica, Alemania, Holanda e Irlanda son los país que sufrieron las mayores complicaciones por la nieve, mientras que las lluvias mantienen en estado de alerta el norte de Italia.
La celebración se manifiesta aún en las naciones donde el comunismo estableció un férreo cerco a la religión católica, como en Yangón (Myanmar), donde en los templos cada vez más las velas iluminan la fiesta del Nacimiento. Y la enorme tensión en las Coreas hace que numerosas tropas surcoreanas celebren con unción la Natividad.




























