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Madonna: “Cuando llegué a Nueva York me violaron”

La estrella pop aseguró que fue atacada a punta de cuchillo en una azotea y que sufrió tres asaltos el primer año que vivió en la Gran Manzana.

Domingo 06 de Octubre de 2013

La estrella pop Madonna relató a una revista estadounidense sus sombríos inicios y cómo pudo hacer frente a la vida y triunfar tras haber sido violada y asaltada en varias oportunidades apenas llegó a la ciudad de Nueva York.

   Madonna (Madonna Louise Veronica Ciccone, Bay City, Michigan, 16 de agosto de 1958), portada de la revista estadounidense Harper’s Bazaar, explica en una columna cómo vivió esa época de sueños en la que viajó desde su lugar de nacimiento hasta la Gran Manzana para convertirse en una verdadera artista y expresarse en “una ciudad de inconformistas y gente atrevida”. “Pero Nueva York no fue todo lo que yo pensé que sería. No me recibió con los brazos abiertos”, cuenta en la publicación que apareció ayer.

   “El primer año, me amenazaron con un arma. Me violaron en el techo de un edificio al que fui arrastrada con un cuchillo en la espalda. Robaron en mi departamento tres veces. No sé por qué, no tenía nada de valor luego de que se llevaron la radio la primera vez”, reconoció.

   También tuvo tiempo para hablar de su relación con la religión. A los 25 años, “llevaba un crucifijo al cuello y le decía a la gente, en las entrevistas, que lo hacía porque me parecía que Jesús era sexy. Bueno, era sexy, pero realmente lo decía para provocar”, afirmó. “Tenía una relación divertida con la religión. Creo mucho en los rituales, ya que no les hacen daño a nadie. Pero no me llevo muy bien con las reglas, aunque no es posible vivir en un mundo sin orden”, escribió.

   La reina del pop reconoce con crudeza los miedos que tuvo en sus comienzos y cómo logró reponerse y sobrevivir. “Luchaba para ser una bailarina profesional, pagaba mi alquiler posando desnuda para clases de arte, mirando a gente que me miraba desnuda”, relata.

   “Era duro y estaba sola pero tenía que ponerme retos cada día para continuar”.

   Madonna recordó sus impresiones de “los edificios altos y la escala masiva de Nueva York que me quitaba el aliento”. “Me sentía como llevada a otro universo. Pero también estaba muy asustada y asqueada por el olor de orina y vómito en todas partes, especialmente en la entrada de mi edificio”, recordó.

   “Me preguntaba si valía la pena. Me consolaba con una postal de Frida Kahlo pegada a la pared, viendo su bigote y pensando que era una artista a la que no le importó lo que la gente pensaba de ella. La admiraba. A pesar de que la gente la trató mal, ella se atrevió. Entonces pensé que yo también podría”, relata en la publicación.

   Madonna también habla con detalle en su artículo autobiográfico de su inconformismo juvenil, su matrimonio con el cineasta británico Guy Ritchie, sus deseos de ser madre (tiene dos hijos propios). y sus continuas provocaciones a todo lo establecido.

   “Nunca quise hacer lo que hace todo el mundo. Para mí, hay una diferencia entre las reglas y el orden. Las reglas son aquello que las personas siguen sin rechistar. El orden es lo que se consigue cuando las palabras y las acciones unen a las personas en lugar de separarlas. Sí, me gusta provocar, está en mi ADN. Pero nueve de cada diez veces tengo una razón para hacerlo”, admite.

   “Es todo una cuestión de percepción, porque hacer preguntas, desafiar las ideas y los sistemas de creencias de la gente, y defender a aquellos que no tienen voz ha sido parte de mi vida cotidiana”, afirma Madonna en el artículo.

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