El sínodo general de la Iglesia de Inglaterra rechazó ayer la ordenación de mujeres obispo en una ajustada votación sobre esta cuestión que divide a los anglicanos desde hace años.

El sínodo general de la Iglesia de Inglaterra rechazó ayer la ordenación de mujeres obispo en una ajustada votación sobre esta cuestión que divide a los anglicanos desde hace años.
Este rechazo supone un duro revés para el arzobispo de Canterbury saliente, Rowan Williams, quien dijo sentir una "tristeza personal profunda" por no haber podido sacar adelante la reforma.
La aprobación del texto requería una mayoría de dos tercios en cada uno de los grupos, obispos, clérigos y laicos, que componen el cuerpo legislativo de 470 miembros de la Iglesia de Inglaterra.
El debate sobre la ordenación episcopal de mujeres y homosexuales en iglesias de la comunión anglicana, llevó a varios obispos y sacerdotes a abandonar en los últimos años su Iglesia para unirse a la católica. Esta iniciativa provocó fricciones entre las dos iglesias, aunque el Papa visitó al arzobispo de Canterbury en su residencia en septiembre de 2010, en un viaje con clara voluntad ecuménica que fue la primera visita de Estado de un Pontífice a Gran Bretaña desde que Enrique VIII se separó de Roma y del catolicismo en 1534.


