Una colombiana de 30 años fue sometida al primer trasplante de tráquea en el mundo que fue complementado con un procedimiento de ingeniería celular que le permitirá a la paciente prescindir de medicación inmunosupresora.

Una colombiana de 30 años fue sometida al primer trasplante de tráquea en el mundo que fue complementado con un procedimiento de ingeniería celular que le permitirá a la paciente prescindir de medicación inmunosupresora.
La revolucionaria intervención, cuyos resultados se dieron a conocer ayer, se concretó con éxito en el Hospital Clínico de Barcelona, España.
Claudia Castillo, madre de una niña de cuatro años y de un varón de 15, recibió el trasplante el 12 de junio último, luego de padecer durante cuatro años problemas respiratorios por una tuberculosis diagnosticada tardíamente, según reveló el equipo médico que la asistió a la revista británica The Lancet.
La innovadora cirugía, en la que se trasplantó la tráquea de un donante cadavérico de 51 años previo a un tratamiento de ingeniería celular, fue realizada por médicos del Hospital Clínico de Barcelona, con la colaboración de las universidades de Padua y Milán (Italia) y de Bristol (Gran Bretaña).
El trasplante de tráquea en sí mismo no es una novedad, pero sí lo es el ingenioso método practicado en Barcelona.
El primer trasplante de tráquea en el mundo tuvo lugar en Sudamérica: en noviembre de 2002, 24 médicos liderados por el cirujano colombiano Luis Fernando Tintinago operaron en M edellín a un campesino de 21 años, que se recuperó satisfactoriamente.
Por su parte, científicos chinos del Hospital Jiangong, liderados por los cirujanos Xin Yuling y Zhao Fengrui, ya habían implantado con éxito en abril de 2002 una tráquea artificial, fabricada con una aleación de metales, a una mujer con cáncer de garganta, que se recuperó completamente.
Tres meses después de la operación, Mi Aiyun, campesina de la provincia central de Henan, pudo hablar y respirar con soltura.
Liberan células. En Barcelona, la innovación consistió en liberar el órgano de las células del donante para prescindir de los inmunosupresores.
Los médicos explicaron que para realizar el trasplante tomaron siete centímetros de tráquea del donante, que lavaron 25 veces con detergentes enzimáticos, para librarlo de cualquier antígeno. Con este proceso, el órgano se convirtió en un híbrido lo más parecido a un nuevo órgano de la propia paciente.
Asimismo, le extrajeron a Claudia células madre de médula ósea, células mesenchyma capaces de dar células de cartílagos o condrocitos y células epiteliales de una parte sana de su tráquea. Luego, la tráquea del donante se colocó en un biorreactor concebido especialmente para girar con las células de la paciente.
Este tratamiento permitió que el órgano fuese colonizado por las células de la receptora, para evitar el tratamiento de por vida con medicamentos contra el rechazo del nuevo órgano. La mujer fue dada de alta del hospital diez días después de la cirugía, cuando retomó su vida normal. Castillo contó que en marzo pasado había optado por la cirugía clásica de la ablación del pulmón izquierdo, para superar sus problemas respiratorios, pero que para evitar esta operación arriesgada, el profesor Paolo Macchiarini le sugirió intentar el trasplante.
"Tenía mucho miedo. Antes de esto sólo habíamos realizado este tipo de procedimiento en cerdos. Pero ahora Claudia está encantada de poder volver a vivir su vida y está feliz de haber sanado", dijo Macchiarini.
Los especialistas de la Universidad de Barcelona señalaron que el nuevo procedimiento podría aplicarse a otras enfermedades de las vías respiratorias superiores, como los casos de deformación congénita o ciertos tumores, que no pueden tratarse con la cirugía clásica. l (Télam)

