Buenos Aires.— Un comerciante fue asesinado de ocho balazos en la localidad
de El Talar por dos delincuentes que lo capturaron en la camioneta en la que se hallaba con su
suegra. Si bien los pesquisas no descartaban por completo la hipótesis de un hecho de inseguridad,
como sostiene la familia de la víctima, la principal línea investigativa apunta a un ajuste de
cuentas por una cuantiosa deuda.
La víctima, Eduardo Piccioni, de 32 años, era dueño de un maxiquiosco en Don
Torcuato y había sido atacado el 10 de marzo pasado pero el caso trascendió ayer con su deceso.
Según fuentes policiales, todo se inició en la puerta de la casa de la suegra de
Piccioni, cerca de la villa San Pablo, en Tigre. La esposa de la víctima, Jéssica, aseguró que su
marido fue asesinado de ocho balazos tras ser abordado por dos delincuentes que lo amenazaron con
un arma, lo golpearon y se lo llevaron unas pocas cuadras.
En tanto la suegra de Piccioni, Stella Maris, quien estaba adentro del
utilitario Fiat Fiorino de la víctima y fue tomada de rehén junto a su yerno, contó que los
delincuentes eran jóvenes y sólo pedían dinero. Según la mujer, "tendrían entre 17 y 19 años" y
estaban "totalmente drogados, sobre todo el que estaba atrás. Yo lo veía sacado".
La mecánica.La viuda de Piccioni explicó: "Como todos los días mi marido me dejó
a mí en el maxiquiosco y la llevó a mi mamá hasta la puerta de su casa. Estaba distraído cuando los
delincuentes le apuntaron con un arma. El se bajó de la camioneta y le pidieron plata. Les dijo que
estaba adentro de la camioneta, pero le empezaron a pegar. Mi marido se quiso distanciar del auto y
le siguieron pegando. Entonces uno se puso al volante y el otro lo subió atrás con mi mamá",
agregó.
La esposa de Piccioni indicó que los delincuentes "hicieron seis cuadras y ahí
es donde mi mamá dice que uno de ellos se tiró sobre mi marido, forcejearon y se escuchó el primer
disparo. Luego pararon la camioneta y se bajaron".
Tras resultar herido, el comerciante fue llevado por un policía retirado hasta
el hospital de Malvinas Argentinas, donde falleció ayer.
La policía investiga como principal hipótesis un ajuste de cuentas ya que, según
las fuentes, Piccioni había tenido pocos días antes un conflicto y una discusión con un miembro de
su entorno, que le debía a él 70.000 pesos porque le había quebrado un negocio. Los investigadores
creen que esa persona mandó a secuestrar y a asesinar a Piccioni por ese conflicto económico.
Los voceros también contaron que dentro de la camioneta se encontró una pistola
Glock calibre 9 milímetros de Piccioni que los pesquisas creen que el propio comerciante extrajo
para defenderse cuando se dio cuenta de que no se lo llevaban para un robo. "El propio Piccioni
cuando pidió ayuda y fue asistido por el policía retirado que lo llevó al hospital, le dijo que lo
habían venido a apretar y que sabía quiénes eran, incluso aportó un nombre", según contó un
investigador. l (Télam)