El ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, confirmó ayer el proyecto de realizar un plan canje de teléfonos celulares de tecnología de segunda generación por dispositivos de 4G, pero aclaró que “el proyecto se implementará este año pues se está discutiendo en una mesa chica” del sector.
En el marco del Congreso Mundial de Móviles, y en diálogo con Perfil y Télam, Aguad también aclaró que el proyecto del satélite Arsat 3 “se puede demorar por razones presupuestarias”, y dijo que su cartera y la nueva conducción de Arsat están “estudiando el plan de negocio”.
El Arsat 3 proyectado para su lanzamiento en 2019, iba a completar la primera serie de tres satélites geoestacionarios.
Pero Aguad recordó que el Arsat 2 lanzado en octubre pasado y que permitió cubrir la posición orbital 81 Oeste para la Argentina, “no está comercializado”.
Respecto del plan canje de móviles señaló que es una de las medidas que analizan en la mesa chica de los operadores, los fabricantes de equipos instalados en Tierra del Fuego y los hombres del sector público.
Agregó que los operadores “reclaman espectro, pero no se soluciona sólo con eso”, ya que también necesitan poner celdas (sitios y/o antenas) y liberar las bandas menos eficientes como las de segunda generación.
“El canje masivo de teléfonos, así lo pidió el presidente, será para los más humildes” por lo que una de las herramientas puestas en la mesa es proponer el canje a los beneficiarios de los planes sociales.
Por su parte, el titular de Enacom, Miguel de Godoy, comentó al respecto que “tenemos que encontrar juntos (Estado, operadores, industrias) la forma”, y remarcó que “la industria del Tierra del Fuego está en condiciones de aportar los equipos necesarios”.
Fuentes del mercado recordaron que el año pasado se vendieron unos 12 millones de equipos producidos en la isla, y que en esa mesa se discute proponer en principio a los usuarios de teléfonos de segunda generación un canje por un equipo 4G, que saldría a la venta al público a 1.999 pesos.
También su analiza en esa mesa que el Estado solvente una financiación en cuotas la diferencia de valor entre el teléfono entregado y el 4G.
De todos modos, el proyecto recién está en las primeras discusiones de diagnóstico, comentaron desde las operadoras.
Semanas atrás el director comercial de Mercado Masivo para Argentina, Uruguay y Paraguay de la firma Claro, Fernando del Río, dijo a Télam que “el desafío es traer al país un rango de smartphones de 80 dólares”.
Liberar de usuarios las frecuencias de segunda generación dará aire a las operadoras que ya tienen su cupo máximo de espectro asignado (Personal, Movistar y Claro).
Pero a su vez, señaló Aguad, “aunque las empresas están cumpliendo con el despliegue de la red de 4G, les estamos pidiendo que aceleren y aumenten la inversión y el ritmo”.
Pero (y este es un dato importante) requiere que las operadoras de telefonía móvil que quieran acceder a esta tecnología (Claro, Personal, Movistar o nuevos participantes) inviertan en equipamiento nuevo. Además, quien quiera acceder a esta nueva red deberá tener un teléfono compatible. En nuestro país, el 73% de los teléfonos vendidos durante 2013 tenían acceso a las redes 3G.
































