La gran cantidad de lluvia registrada en los últimos meses en La Rioja generó anegamientos, deterioros en infraestructura y edificios, principalmente en zonas que estuvieron afectadas por sequías durante casi tres años.

La gran cantidad de lluvia registrada en los últimos meses en La Rioja generó anegamientos, deterioros en infraestructura y edificios, principalmente en zonas que estuvieron afectadas por sequías durante casi tres años.
La temporada de lluvias ocupa normalmente los meses de verano, desde noviembre hasta marzo, pero la cantidad de agua caída recientemente superó la media anual y según los pronósticos el fenómeno continuará.
De acuerdo a información ofrecida durante esta semana por las direcciones de Defensa Civil provincial y municipal de la capital, después de una sequía de tres años, entre el 21 de noviembre y el 31 de diciembre cayeron en La Rioja 171 milímetros, casi la mitad de la media anual de 350 milímetros, en sólo 40 días.
Luego, desde el 4 de enero hasta el viernes 28 cayeron otros 74 milímetros. Sólo entre martes y viernes pasados en la capital llovieron 35 milímetros y hubo que asistir a 40 familias con viviendas muy precarias, aunque no hubo evacuados ni autoevacuados.
En ese marco, en varios sectores de la ciudad y sus alrededores hubo desprendimientos de mampostería, ramas caídas, calles de tierra intransitables y calles y rutas pavimentadas anegadas, donde el agua erosiona las banquinas y veredas por falta de cordón cuneta.
Según pudo constatar la agencia de noticias DyN, hasta la zona noreste de las salinas grandes, en el límite con Catamarca y Santiago del Estero, había inmensos charcos a los dos lados de la ruta provincial 5 y la nacional 60.
Hacia el oeste de la capital hubo derrumbes en zonas precordilleranas muy cercanas, a unos 30 kilómetros por la Quebrada, que incluso provocaron cortes temporales de tránsito en la ex ruta nacional 75 porque la cinta asfáltica quedó sepultada por el barro.
En esa zona temporales de lluvias con fuertes ráfagas de viento generaron preocupación entre los pobladores, en particular por los turistas que acampan a la vera de riachos que, con las crecientes, se vuelven imparables, como el río Salamanca y los de la zona de Pampa de la Viuda.
A más de 150 kilómetros de la capital hacia el este, el gobierno provincial asistió la zona de Olta, departamento General Belgrano, donde se registraron más de 100 milímetros. 0Lo mismo ocurrió en el norte, con los distritos Castro Barros, Arauco y San Blas de los Sauces. Durante la semana pasada la gobernación montó un operativo de emergencia y, al igual que en algunos municipios, mantiene equipos excepcionales de guardia cada vez que se conoce un alerta del Servicio Meteorológico Nacional para la zona. (DyN)

