Con un enfático llamado a los jóvenes a ser "protagonistas del cambio", el Papa Francisco puso en marcha anoche en Brasil, ante una multitud de fieles estimada en tres millones, la vigilia previa a la clausura de la Jornada Mundial de la Juventud, que tendrá lugar hoy, con la Misa del Envío.
"¡No se metan en la cola de la historia! ¡Sean protagonistas, jueguen adelante, pateen adelante, construyan un mundo de justicia, de amor, de fraternidad, de solidaridad!", exhortó Francisco, en su discurso en gran parte improvisado, salpicado de expresiones porteñas y futbolísticas, que llevó al delirio la multitud que colmó la playa carioca de Copacabana.
"¡Jesús nos ofrece algo más grande que la Copa del Mundo! Nos ofrece la posibilidad de una vida fecunda y feliz, y también un futuro con él que no tendrá fin, la vida eterna", aseveró el pontífice, al alentar los jóvenes a "ingresar en el equipo" de Cristo y "entrenar fuerte" su fe.
En su discurso, Francisco aludió a las protestas populares que estallan en Brasil y en otros países, y las atribuyó al deseo de los jóvenes de "construir un mundo mejor".
"Veo que tantos jóvenes han salido por las calles para expresar el deseo de una civilización más justa y fraterna. Los jóvenes en la calle son jóvenes que quieren ser protagonistas del cambio. ¡Por favor, no dejen que otros sean protagonistas del cambio! ¡Por ustedes entra el futuro en el mundo!"
"A ustedes les pido que sean también protagonistas de ese cambio, sigan superando la apatía y ofreciendo una respuesta cristiana a las inquietudes sociales y políticas que se van planteando en diversas partes del mundo. ¡Sean constructores del futuro!", agregó.
"No balconeen la vida, ¡métanse en ella!", gritó Francisco, quien expresó su confianza en que los jóvenes de cinco continentes que se reunieron en Río de Janeiro para la JMJ seguirán el lema de la cita: "Id y haced discípulos en todas las naciones".
"Jesús nos pide que edifiquemos su Iglesia; y no como una pequeña capilla donde sólo cabe un grupito de personas. Nos pide que su Iglesia sea tan grande que pueda alojar a toda la humanidad, que sea la casa de todos", expresó el pontífice, quien concluyó, dirigiéndose a los jóvenes reunidos en Río: "Ustedes son los constructores de una Iglesia más bella y de un mundo mejor".
Tal como en los dos días anteriores, Francisco besó numerosos niños, repartió bendiciones y recibió regalos de todos los tipos. Además, se bajó del papamóvil dos veces, para saludar a la gente y dar su bendición a personas en silla de ruedas y besó una bandera de Argentina.
La presidenta Cristina Kirchner partió ayer rumbo a Río de Janeiro para asistir hoy a la misa que el Papa Francisco ofrecerá en la ciudad carioca para clausurar la Jornada Mundial de la Juventud. La acompañan el intendente de Lomas de Zamora y primer precandidato a diputado nacional bonaerense por el Frente para la Victoria, Martín Insaurralde, el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini; el secretario de Culto, Guillermo Olivieri; y el embajador en Brasil, Luis María Klecker, quienes ya se encuentran en la ciudad carioca.
Asistirán a la misa, además, los presidentes Dilma Rousseff, de Brasil; Evo Morales, de Bolivia, y el vicepresidente de Uruguay, Danilo Astori.
Ayer se divulgó una encuesta que señala que la mayoría de los peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud están a favor del uso de métodos anticonceptivos, pero rechazan el aborto y el matrimonio homosexual.
La consulta de Datafolha, realizada entre 1.279 peregrinos en la turística playa Copacabana, indica que 65 por ciento está a favor del uso del preservativo y 53 por ciento de la píldora anticonceptiva, y considera además que el papa Francisco debe adoptar la misma postura.
También ayer en Copacabana, hubo cruces entre peregrinos y partidarios del aborto.