Llamé el pasado martes 16 de junio a los dos números para reportar una licencia médica de una docente. No era "mi" licencia, sino la de una compañera. Varias veces me respondió el mensaje: "Telecom informa que el número solicitado se encuentra ocupado". Cuando al fin logro la comunicación, después de larga espera, la señorita que atiende me pide el nombre del médico. Claro que no lo sabía, porque no es uno de los ítems a llenar, pero sí tenía todos los otros datos. Luego de darme un mensaje moralista acerca de que es "el" (y yo aclarar "la") mismo agente quien debe llamar, y sin que le valga que aún nos solidaricemos entre compañeros/as, me cortó sin más ni más malamente. Llamo a mi compañera rápido y me da el nombre del médico (con quien, lógico, estaba, y con su niño enfermo) y vuelvo al intento de llamar. Mil veces me respondió el mensaje de Telecom, hasta que me conectan. Pero cuando me dicen "hola", casualmente (y tan cerca del horario de terminar con la llamada "atención personalizada") ¡se corta! Vuelvo a insistir y claro, cuando da ya es fuera de horario, aunque la opción de dejar avisado dice: "Lo siento esta casilla ya no puede recibir más mensajes"... en ambos números. Por otra parte, desde la web del portal de la provincia no se accede a dejar el reclamo. Hace poco leí en este diario una nota al director de "bienestar docente" reconociendo "una deuda de la provincia respecto a las/os docentes que enferman". ¿Es así como la pagan? Si reconocen las causas por las enfermedades docentes, si reconocen que los dos números colapsan, ¿cuál es la voluntad política de "prevenir la salud docente"?





























