Buenos Aires.— Un camión camuflado para simular la participación en el
último rally Dakar, disputado en Argentina y Chile en enero, fue utilizado por una red de
narcotraficantes para transportar a España un cargamento de 814 kilos de cocaína de máxima pureza.
El vehículo había partido del puerto de Buenos Aires y fue interceptado al llegar al puerto de
Bilbao tras una entrega vigilada.
El superintendente de Drogas Peligrosas de la Policía Federal (PFA), Miguel
Castro, afirmó que tras el secuestro de la droga fueron detenidos ocho ciudadanos españoles en
aquel país y que hay un argentino identificado como nexo.
La operación comenzó cuando policías españoles determinaron el año pasado que
una banda de narcos planeaba enviar a Argentina un camión para volver a España con un cargamento de
cocaína.
Para eso enviaron un camión que cumplía con los estándares típicos de los
vehículos de asistencia técnica, mecánica y logística de las unidades que iban a competir en el
rally que se desarrolló en Argentina y en Chile, entre el 2 y el 17 de enero pasado. "Tan bien
estaba camuflado que mientras estuvo en nuestro país, la gente se acercaba y se sacaba fotos con el
camión", explicó el jefe policial.
Los investigadores argentinos recibieron el anuncio del viaje del camión desde
España hacia Argentina a fines del año pasado y acordaron hacer la vigilancia del camión. "La
Justicia de España requirió, vía Cancillería, contemplar con la Justicia argentina los alcances de
la figura de la «entrega vigilada», figura ésta que poseen casi todas las leyes antidrogas del
mundo", señaló el jefe policial.
Ante esa situación, se montó un operativo de seguimiento y control del camión
desde que llegó al puerto de Buenos Aires el 18 de enero de ese año, sugestivamente luego de haber
concluido el rally que se corrió entre Argentina y Chile. Tras permanecer algunos días en el
estacionamiento del puerto, el camión Mercedes Benz "ploteado" con los logos del rally Dakar se
trasladó hasta un galpón en un campo del Partido de Exaltación de la Cruz en Capilla del Señor,
cerca de la ciudad de Campana, donde se mantuvo oculto.
"También se determinó la identidad de los dos ciudadanos españoles que fueron a
buscar el camión al puerto y lo llevaron hasta el galpón de Exaltación de la Cruz", dijo el
comisario.
Esos hombres mantuvieron encuentros y reuniones con un ciudadano argentino,
también identificado, que sería el nexo entre la banda y la droga.
Escondite. Los investigadores de la PFA determinaron que el camión estuvo oculto
en el galpón diez días. Allí se cargó la partida de cocaína.
"Para vigilar que el camión permaneciera en ese campo, utilizamos hasta una
avioneta camuflada del tipo `fumigadora`", dijo el jefe policial. Luego, el camión regresó el 3 de
marzo al puerto de Buenos Aires para partir nuevamente hacia España, ya con la cocaína en un doble
fondo fabricado en el camión.
Mientras estuvo en el puerto de Buenos Aires, los investigadores argentinos
detectaron que el camión estaba cargado con cocaína y se determinó la máxima pureza del
estupefaciente, por lo que se informó sobre el seguimiento y control del cargamento a los
investigadores españoles.
El 9 de marzo el camión tocó suelo español y las autoridades de ese país
ordenaron el secuestro de la droga y la detención de los responsables. Según las fuentes
policiales, en total se realizaron nueve allanamientos, en los cuales se secuestraron unas 10.000
pastillas de éxtasis, se detuvo a ocho personas, todas ellas de nacionalidad española y se incautó
la cocaína, valuada en 24.420.000 euros en ese país.
(Télam)