El director de una murga de la Villa 1-11-14 del Bajo Flores conformada por chicos denunció ayer que fueron reprimidos "con balas de goma y plomo" por efectivos de Gendarmería Nacional y de la Policía Federal.

El director de una murga de la Villa 1-11-14 del Bajo Flores conformada por chicos denunció ayer que fueron reprimidos "con balas de goma y plomo" por efectivos de Gendarmería Nacional y de la Policía Federal.
El incidente se produjo el viernes pasado cuando ensayaban casi un centenar de chicos de Los Auténticos Reyes del Ritmo, y en coincidencia con un operativo policial en la zona que terminó con dos gendarmes baleados, por lo cual se trataba de establecer si hubo o no conexión entre ambos hechos.
En tanto, el Ministerio de Seguridad aún no se refirió a esa agresión, pero fuentes de esa cartera señalaron a NA que "el viernes Gendarmería fue al lugar a retirar cuatro autos robados que estaban quemados y fueron recibidos a balazos y con piedras y como saldo hubo dos gendarmes heridos".
"Los vecinos le dijeron a una delegación de la subsecretaría de participación ciudadana que concurrió el lugar para recabar información que allí no existe ninguna murga y confirmaron que en esa zona se descartan y se queman autos robados", explicó la fuente consultada.
Insistió asimismo en que los únicos heridos fueron "los dos gendarmes" y agregó que hoy otra delegación recorrerá el lugar para charlar con los vecinos y obtener testimonios que contribuyan con la elaboración de un reporte oficial.
La supuesta represión provocó repudios de distintos actores políticos y agrupaciones sociales e incluso este lunes habitantes de la zona realizaron una marcha con corte incluido y fotografiaron a un patrullero de Gendarmería que pasaba por el lugar sin patente delantera.
El director de la murga, Gustavo "Marola" González, sostuvo que el viernes pasado estaban ensayando en las calles del barrio, sobre la calle Bonorino, cuando vieron que por la calle Charrúa se acercaba un patrullero de Gendarmería.
"Les pedimos por favor que esperara un ratito y, luego, si podía salir hacia atrás, porque no se podía pasar por ahí, ya que había muchos chicos y chicas bailando. Pero no alcanzó con decirles por favor. Avanzaron, sin importarles que hubiera menores", sostuvo González.
"Así fue como lastimaron a los dos primeros nenes, rozándolos con el coche, mientras pasaban de prepo por el medio", agregó.
El director de la murga explicó que les pidió a todos que le abrieran paso al patrullero y al camión que lo seguía y remarcó que detrás de los vehículos "apareció un gendarme, conocido en el barrio como «El Polaco», que los increpó y lo empujó".
"Y sin esperar que cayera al piso, empezó a tirar con su escopeta. A mi hijo Jonathan le dieron en la pierna, apenas arriba del tobillo, arrancándole la carne con una bala de plomo", dijo.
González explicó que a él le tiraron con balas de goma y cuando se quiso mover para cubrirse, había más gendarmes que comenzaron a reprimir.
"Estaban tirándoles a todos como si estuvieran locos, sin importarles que hubiera chicos por doquier. Fue un desastre, un desastre total. Tiraron a mansalva", aseguró.
El director de la murga indicó que dos heridos tuvieron que ser internados en el Hospital General de Agudos Parmenio Piñero. "Un nene que recibió un balazo de goma en la cabeza y una mujer que recibió otro balazo pero de plomo".
"Había decenas de chicos bailando, alrededor de 80 pibes y pibas, desde los dos años en adelante. Y más chiquitos también, porque hay madres que vienen con sus bebés", contó González.
El Ministerio de Seguridad no se refirió al hecho y durante el fin de semana reflejó un operativo efectuado en la zona el mismo día y en idéntico horario, con dos gendarmes heridos tras ser atacados a balazos.
Funcionarios de oficinas judiciales en barrios pobres que permiten el contacto entre la Justicia y la gente les tomaron ayer declaración a las víctimas y vecinos del barrio Illia.


