El terremoto ocurrido en Chile en febrero último, el quinto más poderoso de cuantos se han registrado en el mundo, abrió una grieta en el suelo visible a lo largo de 500 kilómetros de la costa, según un artículo que publica la revista Science.

El terremoto ocurrido en Chile en febrero último, el quinto más poderoso de cuantos se han registrado en el mundo, abrió una grieta en el suelo visible a lo largo de 500 kilómetros de la costa, según un artículo que publica la revista Science.
El equipo de investigadores encabezado por Marcelo Farías y Gabriel Vargas, de la Universidad de Chile, observó la ruptura superficial que dejó el terremoto en la región sur central chilena y que marcó una magnitud de 8,8 grados.
Los científicos llegaron a la conclusión de que los desplazamientos verticales del suelo fueron resultado de la liberación de la elasticidad acumulada entre las placas tectónicas desde el terremoto de febrero de 1835 en Concepción, que causó un maremoto.
"Observamos marcadores costeros y ribereños desplazados verticalmente", indican los autores, entre quienes se encuentran científicos de la Universidad de Concepción (Chile), la Universidad de Tolouse (Francia) y la Universidad de Postdam (Alemania).
Desniveles. Los desniveles en el suelo miden de 1 a 2,5 metros y pueden verse a lo largo de un segmento de unos 500 kilómetros "identificado como la máxima longitud de la ruptura cosísmica", señala el artículo.
Los efectos en las tierras costeras fueron variados, con un levantamiento del suelo en el sur y un hundimiento en el norte.
Los investigadores hicieron sus mediciones en 24 sitios a lo largo de la costa marítima y en nueve puntos de valles de estuarios, y encontraron una "línea bisagra" a unos 120 kilómetros de la ruptura que separa las áreas levantadas de las regiones hundidas por el terremoto.
"El levantamiento más grande de hasta 2,5 metros ocurrió en la península de Arauco donde emergieron plataformas marinas que movieron la línea costera medio kilómetro hacia el océano", señalaron.




