La Love Parade, la tradicional fiesta y marcha de música tecno en Alemania que por primera vez se celebró en la ciudad de Duisburgo, vivió ayer una jornada de luto al morir 18 personas pisoteadas y asfixiadas en una estampida, mientras que unas 80 resultaron heridas.
La tragedia se produjo poco después de las 17 (las 11 de Argentina) en un túnel de acceso al lugar en el que se desarrollaba la fiesta principal del evento, que había empezado a las 14 en la ciudad del estado alemán de Renania del Norte-Westfalia. A pesar de la tragedia, los organizadores decidieron continuar la fiesta para evitar una reacción de pánico que pudiera empeorar la situación. El evento terminó cerca de la medianoche.
Según testigos, la tragedia la desató gente ebria intentaba ingresar al festival a través del túnel debajo de una autopista que llevaba a los antiguos terrenos del ferrocarril donde se realizaba el evento.
El túnel era el único acceso a la zona central del evento, así como la única salida. Las personas que querían entrar chocaban con las que querían abandonar la fiesta.
La policía indicó que 16 personas murieron en el lugar de la tragedia y otras dos a consecuencia sus heridas en el hospital. Por el momento se desconocen las identidades y nacionalidades de las víctimas. Algunos reportes dan cuenta de más de 100 heridos.
La jefa de gobierno, Angela Merkel, y los principales políticos del país expresaron sus condolencias a los familiares y allegados. El presidente, Christian Wulff, exigió una investigación minuciosa.
La fiesta en la ciudad en el oeste de Alemania atrajo a un millón y medio de personas.
El escenario principal, un amplio descampado utilizado anteriormente como estación de trenes de carga, había sido delimitado por un vallado metálico para que no sobrepasara el medio millón de asistentes.
El túnel fue “una verdadera trampa, por todos lados yacían cadáveres”, dijo un testigo de la tragedia al canal n-tv. “Era como una guerra”. “No se puede planificar un evento para un millón de personas en un terreno donde sólo caben 350.000”, agregó. “Fue un caos programado”.
Advertencia fallida. Media hora antes de la estampida, algunos asistentes llamaron a la policía advirtiendo que “la situación era insostenible y que podría producirse una tragedia”, según dijo Fabio, de 21 años. “Estaba en medio de la gente y la presión desde afuera, de los que querían entrar, aumentaba sin cesar”, dijo. “Volvimos a través del túnel, y mi novia y yo apenas podíamos respirar. Tuvimos que usar nuestros codos para salir. Le dijimos a la policía que pronto habría una estampida”, indicó, pero no hubo reacción al aviso.
Imágenes de video mostraron a gente subiendo a las rejas y paredes de concreto para escapar del abarrotado túnel y algunos que caían de lo alto en el intento.
La mayoría de la gente no se enteró de lo que estaba pasando porque la red de telefonía móvil quedó saturada.
Los disc jockey siguieron tocando después del accidente, sin notar las docenas de ambulancias en el lugar.
El disc jockey Dr Motte, fundador de la Love Parade (que se ha realizado en numerosas ciudades del mundo) dijo que los organizadores de Duisburgo eran los responsables del desastre. “Cometieron un gran error de organización. ¿Cómo permitieron que la gente sólo accediera a través de un solo túnel a los terrenos? Es un escándalo”, dijo.
Anoche los organizadores de la Love Parade expresaron en su sitio web sus condolencias a los familiares de las víctimas. l (DPA)


































