Los obispos católicos uruguayos acordaron excomulgar a los legisladores partidarios de la ley que despenaliza el aborto, días después de que la Cámara de Diputados aprobara la polémica norma. "En relación a los fieles católicos que promueven y votan una ley favorecedora del aborto, les recordamos que quien actúa así rompe el vínculo que lo une a Cristo en la Iglesia", señalaron los religiosos.
El proyecto de Salud Sexual y Reproductiva, que otorga a la mujer la posibilidad de interrumpir el embarazo en las primeras 12 semanas de gravidez, fue aprobado el miércoles en la Cámara de Diputados. "Mientras no cambien los legisladores su posición quedan impedidos de acercarse a la comunión eucarística", indicó la Conferencia Episcopal.
La Iglesia aseguró que "el valor de la vida humana está por encima de todos los intereses" y que "ninguna ley honesta puede justificar eliminar un ser indefenso que tiene derecho a la vida y a nacer".
La excomunión es la pena más grave en la Iglesia e implica el impedimento para el fiel católico de participar de la misa, recibir la comunión, la confesión y otros sacramentos.
En tanto, la iniciativa deberá ser analizada ahora por el Senado —donde ya fue votada en 2007— debido a que la Cámara Baja instrumentó cambios en uno de los artículos no referidos específicamente a la interrupción del embarazo. La ley se aprobó por 49 votos —de la coalición gobernante Frente Amplio (FA)— contra 48.
Pero el presidente de la república, Tabaré Vázquez, anunció que vetará la norma por razones "filosóficas", mecanismo constitucional que obliga al Parlamento a alcanzar mayorías especiales para dejar firme la ley.
Hasta un 64 por ciento de los uruguayos apoya la despenalización del aborto, según una encuesta. Se estima que en el país se realizan unos 33 mil abortos anuales en condiciones clandestinas, y su práctica es la primera causa de muerte materna. La legislación en vigor desde 1938 admite el cese del embarazo por violación o riesgo de vida de la madre, y prevé penas de prisión para los autores de abortos.
El arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, resaltó que los legisladores que apoyaran la despenalización del aborto, quedarían excomulgados "ipso facto" (en el acto) si hay acuerdo entre los obispos uruguayos y el Papa Benedicto XVI.