Sinceramente ya no me quedan palabras para describir lo que siento. Impotencia, asombro, bronca, indignación, enojo, irritación, son sinónimos de lo que me pasa en estos días. ¡Cómo nos manipula la clase política! Cuando me enteré de que suspendían las clases y "aconsejaban" suspender actividades de concurrencia masiva, pensé automáticamente en las internas abiertas del 5 de julio. ¿Se harán o no se harán? Y la respuesta fue la esperada (pero no la que me dicta la lógica). Se realizan con total normalidad, no corren riesgos, dicen los medios de comunicación. ¿Acaso ir a votar no es una actividad de concurrencia masiva? ¿Acaso no tenemos el mismo riesgo cuando vayamos a votar que el que tenía un chico al ir a la escuela? Señor Binner, señor Cappiello, señores políticos en general: dejen de jugar con la gente y tengan un poco más de respeto hacia nosotros que, al fin y al cabo, somos quien les pagamos el sueldo. Creo que todo tiene un límite, y con las acciones políticas de los últimos tiempos están jugando al borde del abismo.





























