Carine Roitfeld dejará el puesto de redactora jefe de moda de Vogue France a partir del próximo 1 de febrero venidero. Un artículo con fotos de modelos infantiles en poses de femmes fatales enojó a lectores y anunciantes y disparó el escándalo en la icónica publicación.
El conflicto se desató por el número de Vogue Cadeaux en el que tres niñas de 7 años, Thylane, Lea y Prune aparecen maquilladas y peinadas como modelos adultas, luciendo modelitos, joyas, zapatos de tacón y complementos de Versace, Yves Saint Laurent, Bulgari, Boucheron, Balmain o Louboutin. Las fotos son de Sharif Hamza y el estilismo de Melanie Huynh.
Este juego en el que las hijas deciden robarle la ropa a sus madres y embadurnarse con su maquillaje aparentando ser elegantes damitas se ha dado toda la vida. Pero hay quien ha visto en la realización de las fotos “poses forzadas, enormes escotes, tacones de aguja y ceñidos vestidos de mujer fatal fuera de lugar a tan tierna edad”.
“El talento de Roitfeld ha sido desarrollar, en los 90, un estilo de editoriales de moda con actitudes y gestos siempre provocativos, donde cada detalle estaba pensado para excitar la vista o llamar a la polémica”, explicó el consultor de lujo Jean-Jacques Picart.
Con este último número de Vogue Cadeaux, la pareja volvió a conseguirlo. La edición se agotó en pocos días y el revuelo mediático ha sido mayúsculo, con artículos incendiarios que los acusaban de incitar a la pedofilia. l





























