La frase "equipo que gana no se cambia" parece quedar sólo para el hincha en el fútbol. Porque lo que prima es el poder del dinero, los negocios, que no respetan ninguna coherencia más que la ganancia. Pero nosotros pagamos las entradas, abonamos plateas, nos hacemos socios, consumimos televisión, revistas, transportes para viajar, en fin, alimentamos un fútbol que parece burlarse de nosotros. No somos ingenuos, si seguimos asistiendo a las canchas es porque no queremos renunciar también a otra de las cosas que en este mundo nos da placer. Soy hincha de Newell´s, mi pasión la llevo en mi corazón desde muy joven y no quiero que me engañen con justificaciones inconsistentes. Hemos soportado cambios de técnicos que sacaron más de 30 puntos por campeonato, jugadores enojados y muchas cosas más. Siempre apostamos como hinchas a volver a creer. Sin embargo, ¿quién consulta a la gente? Cuando un equipo hace una pretemporada, donde gana todos los amistosos, que sí son importantes porque van marcando una imagen, un proceso, y en esos partidos aparece una figura humilde, pero constante que anota cinco goles, que le gana a Colo Colo y no es pavada, y que comenzando el campeonato le mete un gol a Gimnasia, que le mete un gol a Boca nada menos que en la Bombonera y que genera muchísimas jugadas más, poniéndose en la mira de todo el periodismo. Y después es sacado de la cancha, al banco. ¿Problemas con Tiro Federal? ¿No agrandar su cotización? ¿Y Pillud? ¿O acaso hay que justificar el dinero gastado en Salcedo que el técnico se encargó de solicitar? Y ojo que Sa-Sa nos dio muchas satisfacciones en la era Carusso. Todas son especulaciones que nos llevan a una misma respuesta, negociados totalmente alejados del hincha y hasta de los verdaderos intereses del funcionamiento de Newell's. Lo queremos a Salcedo, pero equipo que gana no se cambia. Por si alguien no se acuerda, hablo del Beto Armani.





























