Científicos en Estados Unidos desarrollaron una vacuna que logró producir en ratones una inmunidad a los efectos de la cocaína. El fármaco actúa evitando los efectos de euforia de la droga en el cerebro.
Según señalan los investigadores en la revista Molecular Therapy (Terapia Molecular), la vacuna combina porciones del virus de gripe común con una partícula que simula la cocaína. El efecto que produjo, de largo plazo, podría eventualmente ser una forma simple de ayudar a los adictos a acabar con su dependencia a esta droga. Y el enfoque, dicen, también podría utilizarse para tratar otras adicciones, como las de nicotina, heroína y metanfetaminas.
El trabajo, llevado a cabo por científicos del Instituto de Investigación Scripps, el Colegio Médico Weill Cornell y la Universidad de Cornell, fue financiada por el Instituto Nacional de Abuso de Drogas de Estados Unidos.
La vacuna funciona suprimiendo los efectos estimulantes de la droga y puede durar, al menos en ratones, hasta 13 semanas.
La cocaína, una vez ingerida en la corriente sanguínea, cruza la llamada barrera hematoencefálica, ubicada entre los vasos sanguíneos y el sistema nervioso para impedir que las sustancias tóxicas atraviesen hacia el cerebro. La droga atraviesa la barrera y se acumula rápidamente en el cerebro, principalmente en los llamados centros de recompensa cerebrales. Esto es lo que provoca una sensación de euforia en el consumidor, que es la base de la adicción a la sustancia.
En los experimentos con ratones en el laboratorio los científicos descubrieron que la vacuna logró “secuestrar” a las moléculas de la cocaína antes de que la droga llegara al cerebro de los animales.
“Nuestros sorprendentes resultados mostraron que logramos proteger a los ratones de los efectos de la droga”, sostiene Ronald Crystal, quien dirigió el estudio. “Y creemos que este enfoque podría ser muy prometedor en el combate de adicciones en humanos”.
Según los investigadores, a diferencia de otros tipos de tratamientos que intentan interferir con el blanco neurológico de la droga, la vacuna bloquea a la cocaína antes de que llegue a esos blancos en el cerebro. Otra ventaja, dicen, es que sus efectos permanecieron durante varias semanas por lo tanto no habría necesidad de someter a los adictos a múltiples aplicaciones.
Aunque los investigadores subrayan que todavía será necesario confirmar estos resultados en humanos, creen que la inmunización podría ser una herramienta muy útil para ayudar a los adictos. l

























