Me adapto de a poco a las nuevas circunstancias, no salgo a cenar, no voy al cine, evito el supermercado en horarios picos y ya casi desayuno alcohol en gel en la tostada. Pero como no tengo la suerte de ser empleada pública para que el Estado disponga asuetos o cierre oficinas por mi seguridad, debo por mi trabajo ir periódicamente a bancos del microcentro. Y veo que con buen criterio muchas entidades regulan el ingreso del público para evitar concentraciones. Pero oh sorpresa, el que concentra mayor cantidad de gente (léase Banco de Santa Fe) el pasado lunes por la mañana "encerró" como ganado más gente de la habitual luego de cuatro días sin actividad, calculo que más de 300 personas formando caracol hombro con hombro. No solo gripe A, hay otros virus y gérmenes que podemos contagiarnos en un ambiente cerrado y viciado. Pregunto: ¿si se cerraron escuelas porque 20 o 30 alumnos en un salón es peligroso, no hay nadie que le avise a algunos gerentes que con usar un talonario de números o un empleado en la puerta que regule el ingreso sería una solución beneficiosa para todos?





























