La presentación de candidaturas para el premio Nobel de la Paz de 2016 cerró ayer en Noruega y, pese al secreto que rodea a la lista, dirigentes y referentes internacionales adelantaron algunos nombres como el del Papa Francisco, el del espía estadounidense Edward Snowden, el gobierno colombiano y las Farc, e isleños griegos que ayudan a refugiados.
Los cinco miembros del comité noruego del Nobel, electos por el Parlamento de ese país europeo, tradicionalmente reciben más de 200 candidaturas, que se mantienen secretas durante los siguientes 50 años. Después del cierre de las presentaciones externas, los cinco jurados pueden proponer sus propios candidatos en la primera sesión del panel el 29 de febrero.
Todo el proceso, hasta que se anuncia el ganador del premio en octubre, se realiza en la más estricta reserva. Sin embargo, algunos dirigentes y referentes políticos y activistas internacionales a veces anuncian públicamente a quienes han propuesto como candidatos.
En Noruega, el líder del Partido de Izquierda Socialista, Audun Lysbakken, informó que había candidateado a Nadia Murad, una iraquí de la minoría yazidí que escapó de la red de trata de mujeres manejada por la milicia extremista Estado Islámico (EI).
"Queremos un premio Nobel de la paz que pueda concientizar al mundo sobre la lucha contra la violencia sexual utilizada como un arma de guerra", explicó Lysbakken.
Con este objetivo en mente, el legislador también nominó al cirujano congolés Denis Mukwege, un médico que trata a víctimas de violencia sexual.
Mukwege ya fue nominado varias veces y en algunas ocasiones fue considerado uno de los favoritos.
Otro que adelantó a sus candidatos fue el premio Nobel de la Paz de 1984, el obispo sudafricano Desmond Tutu, quien postuló al papa Francisco, entre otros. Además del Papa, Tutu propuso al Movimiento de Solidaridad del Egeo, compuesto por habitantes de las islas griegas que ayudan de manera voluntaria a los refugiados recién llegados.
Por su parte, un grupo de 118 legisladores italianos presentaron la candidatura del equipo de ciclismo femenino de Afganistán.
Los firmantes explicaron que este equipo femenino "promociona el medio de transporte más democrático de la humanidad". "La bicicleta es un símbolo de un modo de vida y de consumo más humanos", dijeron los legisladores.