La mayoría de los trabajadores de este país cobran como parte de su salario un adicional por presentismo, que lo pierden por diferentes causas pero en su gran mayoría nunca por enfermedad. Durante la gestión frente al Pami de María Graciela Ocaña se implementó para los trabajadores del organismo un adicional salarial por presentismo, que sí se pierde por enfermedad. Ocaña, hoy ministra de Salud, de cuya cartera depende el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, comúnmente conocido como Pami, nos recomienda “autoaislarnos” ante los primeros síntomas gripales. Pero ese autoaislamiento en los trabajadores del Pami significa una importante suma de dinero que perderá por ausencia, pues se le descontará el presentismo. Las enfermedades infectocontagiosas en los trabajadores del Instituto se castigan no tan sólo con el deterioro físico del enfermo, sino con el deterioro de su salario, lo que lleva a que muchos trabajadores concurran
enfermos para no perder un dinero tan necesario, generando el riesgo de propagar enfermedades que Ocaña dice que busca prevenir. Una vez más la ministra nos engaña. Los trabajadores de los policlínicos propios del Pami Rosario tienen trato directo con los jubilados y pensionados internados y atendidos en ellos y poseen una gran capacitación en atención al geronte y una inmensa calidad humana. Esas invalorables cualidades no se tienen en cuenta: caso contrario la enfermedad de esos trabajadores no se castigaría. He solicitado formalmente al director ejecutivo nacional del Pami, Luciano Di Cesare, que las enfermedades infectocontagiosas en los trabajadores del Instituto no sean motivo de pérdida del presentismo.
Raúl Blas Praino,
Secretario general, Nueva Organización de Trabajadores Estatales (N.O.R.T.E.)





























