Investigadores del FBI de Estados Unidos se sumarán a la búsqueda de la niña Sofía Herrera, que lleva casi dos meses desaparecida, mientras el nuevo abogado de la familia dijo que pedirá el cambio de carátula del caso para determinar si se trata de una "sustracción de persona".
El secretario del juzgado de Río Grande, Luis Amarfil, reveló ayer que la Justicia recibió la confirmación de que un equipo de la Oficina Federal de Investigaciones estadounidense (FBI) se sumará a la pesquisa.
Amarfil dijo que aparentemente el equipo que será destinado a Río Grande será el mismo que trabajó en el caso de la niña británica Madeleine McCain, quien se encuentra desaparecida desde mayo de 2007 en Portugal.
El funcionario judicial confirmó que el juzgado envió a Estados Unidos una versión digitalizada del expediente para que los investigadores tomen conocimiento de lo actuado.
Por otra parte, el abogado que representa a la familia Herrera, Juan Ladereche, anticipó que pedirá un cambio de carátula en la causa por la desaparición de la niña.
El letrado consideró que, de acuerdo a las pruebas colectadas, los testimonios y el tiempo que pasó desde la desaparición de la niña, corresponde la carátula de "investigación por apropiación o sustracción de persona".
Además, el abogado de los Herrera presentó un escrito a la Justicia para que se investigue una posible relación entre el caso de Sofía Herrera y el de un puestero desaparecido de una estancia cercana a la comuna de Tolhuin, un lugar muy próximo al camping donde estaba la niña.
La desaparición del puestero de 39 años ocurrió en julio y desde entonces su familia y la policía no tuvo noticias de él, ni de su paradero.
El abogado dijo que "en el caso del puestero tampoco hubo signos de violencia y se debe averiguar si hay alguna relación entre dos casos con algunas características similares".
Sofía Herrera, de 3 años, fue vista por última vez por sus padres en la mañana del domingo 28 de septiembre, cuando junto a ellos y un matrimonio amigo iniciaban un día de campo en el camping John Godall, en las afueras de Río Grande.