Dos nuevos intentos de entrar ilegalmente en España fueron protagonizados ayer por inmigrantes sin papeles: uno en las islas Canarias, donde fallecieron dos de las personas que alcanzaron la costa en una embarcación, y otro en la valla fronteriza que separa el enclave español de Melilla de Marruecos.
Un cayuco, embarcación pequeña y precaria, con 123 sub-saharianos a bordo llegó a la isla canaria de El Hierro, en el Atlántico, con dos de sus ocupantes muertos, uno de ellos un niño, indicó la Subdelegación del gobierno. Entre los inmigrantes hay al menos 28 niños.
El estado de salud de los inmigrantes se resintió durante la travesía desde las costas de Africa y cuatro de ellos, trasladados a un hospital, se encuentran en situación grave. Los servicios sanitarios debieron asistir a otros subsaharianos en el mismo puerto.
Asalto en Melilla. Por otra parte, la valla fronteriza que separa el enclave español de Melilla de tierras marroquíes, en el norte de Africa, volvió a convertirse ayer en escenario de un intento de asalto por la fuerza por parte de cerca de dos centenares de indocumentados, armados algunos con piedras y palos.
Las autoridades españolas cerraron el paso de Beni Enzar para evitar su entrada y la policía marroquí ayudó a la española a impedir el éxito del asalto, que se llevó a cabo en dos avalanchas.
En el primero de ellos participaron unas 150 personas y se produjo sobre las 5 (hora de esa región), mientras que el segundo, con otros 60 inmigrantes, se produjo a las 8. Según la delegación del gobierno, en el primero de los intentos, la rápida actuación de los efectivos de seguridad españoles, que cerraron las puertas del control fronterizo, impidió que el grupo de subsaharianos alcanzara su objetivo. Sin embargo, en el segundo, las autoridades dijeron que fue "necesario" que los agentes lanzaran gases lacrimógenos "para hacer desistir a los subsaharianos de su acción".
También actuó la Gendarmería marroquí con material antidisturbios. Según fuentes policiales, los inmigrantes iban "armados con palos, piedras y ladrillos".
Detenidos y heridos. En el violento hecho fueron detenidos 84 inmigrantes, de los cuales 14 resultaron heridos, según las autoridades marroquíes. Ocho policías españoles y siete marroquíes resultaron heridos. Se trata del séptimo asalto de este tipo que Melilla registra en 15 días, desde que se dañó la valla fronteriza a causa de fuertes lluvias. El de ayer fue el incidente con mayor número de inmigrantes.
Hacía tres años que las fuerzas de seguridad no utilizaban medidas antidisturbios ante la entrada de "sin papeles" en España. Pero, según la delegación del gobierno en la ciudad autónoma, "la situación que se vivió en la frontera de Melilla así lo requirió".
Se indicó que dos guardias civiles sufrieron contusiones y otros seis más y un policía tuvieron que ser atendidos por inhalación de gases lacrimógenos durante este episodio.
El número de heridos entre los inmigrantes se desconoce, ya que prácticamente todos fueron repelidos en la misma frontera y todo parece indicar que ninguno de ellos consiguió su objetivo de entrar a la ciudad española.
El 2 de noviembre último tres guardias civiles españoles resultaron heridos al intentar impedir que cerca de 15 inmigrantes subsaharianos cruzaran de forma ilegal a Melilla. l (DPA)