En cartas de lectores de La Capital del 10/07/09 me detengo en la misiva de Cristian Carricajo, "Una mesa muy coincidente", donde se dice: "maestra ciruela". Sin ánimo de polémica y con el simple objeto de aclarar, no un error de ortografía sino una costumbre propia de los argentinos en confundir el apelativo, maestra o maestro de Siruela con la fruta ciruela. Si es leyenda o historia no se sabe, pero sí se tiene conocimiento de que este refrán proviene del pueblo extremeño, Siruela, provincia de Badajoz, España. Dicho que quedó como crítica sobre la persona ignorante que habla u opina sobre temas que no conoce. El refrán dice: "Es como el maestro de Siruela, que no sabe nada y tiene escuela".





























