La empresa Daewoo Logistics alquiló en Madagascar más de un millón de hectáreas, algo así como unos mil kilómetros cuadrados, para cultivar maíz para asegurar durante un siglo el abastecimiento alimenticio de Corea del Sur.

La empresa Daewoo Logistics alquiló en Madagascar más de un millón de hectáreas, algo así como unos mil kilómetros cuadrados, para cultivar maíz para asegurar durante un siglo el abastecimiento alimenticio de Corea del Sur.
La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) se declaró sorprendida ayer por el acuerdo cuyos detalles todavía no han sido revelados. "Hay muchas empresas invirtiendo en Africa porque allí todavía hay terreno. Lo que estamos viendo ahora son inversiones en cultivos alimenticios para exportarlos al país inversor tras el aumento de precios de hace unos meses", le dijo la economista de la FAO, Concepción Calpe, a BBC Mundo.
La experta reconoció que todavía desconocen si el acuerdo entre Daewoo Logistics y Madagascar implicará, por ejemplo, la destrucción de bosques o su efecto sobre la población local.
Un primer contrato consiste en el alquiler de un millón de hectáreas (seis veces la superficie de la ciudad de Rosario) por 99 años, en las que la empresa espera cultivar cinco millones de toneladas de maíz anuales de aquí a 2023.
Corea del Sur es uno de los mayores importadores de maíz del mundo, producto que se usa fundamentalmente para alimentar animales. El conglomerado surcoreano también cultivará aceite de palma en otras 300 mil hectáreas, tras asegurarse el control directo de estas plantaciones.
El total alquilado equivale a un tercio de la tierra arable del país africano, pero no se sabe si lo alquilado es tierra que ya se usa para la siembra o terrenos actualmente destinados a un uso distinto.
"Es el mayor acuerdo que he visto jamás. Hasta ahora el alquiler de terrenos para agricultura en zonas como Latinoamérica y la ex Unión Soviética rondaba las 50 mil ó 100 mil hectáreas", afirmó Carl Atkins, experto de la consultora Bidwells Agribusiness.
La FAO teme que la compra de tierras por multinacionales perjudique a los países africanos y sostiene que surge un nuevo "sistema neocolonial" en el cual empresas internacionales, impulsadas por la subida en el precio de los alimentos, arriendan tierras en países pobres para producir alimentos y exportarlos a los países ricos. l (DPA)

