Aplaudo la iniciativa del concejal Boasso con respecto a su propuesta de “Ciudad inteligente”. Para ello, creo que no basta con la buena infraestructura implementada por la tecnología, tan sólo es un complemento. Faltaría un robot que vaya recogiendo las heces de las mascotas, porque no hay gente responsable que lo haga ni quienes multen a quienes no lo hacen. Que cuando se estacione un auto en lugar reservado para discapacitados venga un robot y le explique a us conductor que ocupa aunque sea “segundos” (que se transforman en horas para ir a una peluquería o a bailar) en un lugar que necesita una ambulancia que en cuestión de segundos puede salvar una vida. Que, cuando uno llama a reparticiones, no sólo lo atienda un robot (y con suerte le dé opciones categóricas marque 1, 2, o si no será atendido por un robot-humano que no sabrá cómo resolver su problema y lo derivarán a reparticiones municipales que no tienen idea qué servicios prestan. Que se filme cuando una silla de ruedas baje por una rampa de discapacidad y se encuentra, (con suerte una enfrente), que siempre estará obstaculizada por un bar o un kiosco o un auto mal estacionado. Que aún se siga fumando dentro de boliches bailables y podría seguir enumerando. Para todo ello se necesita gente “responsable” por hacer que la ciudad sea sustentable. Inteligentes o por lo menos con algo de sentido común y solidaridad tienen que ser los seres humanos que pretenden que la ciudad avance. Y que el control de tecnología sirva para supervisar, educar y multar a infractores sino la tecnología quedará como un hecho anecdótico en esta jungla de cemento donde parece que todos tienen que ser leones agresivos, para sobrevivir. “Saber mucho no es lo mismo que ser inteligente. La inteligencia no es sólo información, sino también juicio, la manera en que se recoge y maneja la información.” Carl Sagan.























