China encara un nuevo problema con la leche contaminada que mató a cinco niños, ha enfermado a una legión de bebés y conmovido la confianza pública: cómo deshacerse de la sustancia tóxica.

China encara un nuevo problema con la leche contaminada que mató a cinco niños, ha enfermado a una legión de bebés y conmovido la confianza pública: cómo deshacerse de la sustancia tóxica.
El gobierno ha quemado la leche adulterada, la ha enterrado y mezclado con carbón. Una empresa de transporte de desperdicios arrojó una carga en un río que dejó una espuma blancuzca y suscitó temores por la posible contaminación del agua.
Decenas de miles de toneladas de leche con melamina, una sustancia química utilizada para producir fertilizantes y plásticos, han sido retiradas de comercios y depósitos desde septiembre, y los gobiernos locales encaran el enorme y costoso problema de deshacerse de ellas sin poner en riesgo la seguridad pública.
El ministerio de Salud no ha dado la cifra total de la cantidad de productos lácteos contaminados retirados ni dijo qué cantidad ha sido destruida.
Pero solamente el mes pasado, más de 32.000 toneladas (lo suficiente para llenar 23 piscinas olímpicas) fueron botadas en una sola provincia, Hebei, según la agencia noticiosa oficial Xinhua.
En una fábrica en la ciudad sureña de Guangzhou (Cantón), toneladas de leche contaminada fueron incineradas.
"Toda la sustancia restante será colocada en cemento", dijo Wang Fan, director de la oficina de seguridad alimentaria en Guangzhou. "Puedo garantizar que nuestro proceso de desecho cumple con los requisitos de protección ambiental. No perjudicará la salud pública".
Un problema global. Deshacerse de los contaminantes peligrosos puede ser complicado aun en países que tienen más recursos que China.
Un importante porcentaje de sustancias farmacéuticas (incluyendo antibióticos, anticonvulsivos, estabilizadores del ánimo y hormonas sexuales) fue hallada en el suministro de agua de por lo menos 41 millones de personas en Estados Unidos, según un relevamiento de la Associated Press este año que halló 24 zonas metropolitanas afectadas. Los investigadores dicen que los residuos farmacéuticos pueden dañar peces, sapos y otra vida acuática y que pueden ser perjudiciales para los seres humanos.
En Europa, muestras cloacales de varios hospitales de París y Oslo también evidenciaron hormonas, antibióticos, analgésicos y remedios para el corazón y la piel.
No precisamente notoria por su seguridad ambiental, hasta ahora China ha recibido elogios de científicos y ambientalistas por sus esfuerzos para deshacerse de la leche adulterada.
La leche china contaminada ha sido detectada en caramelos, chocolates y galletitas exportados a EEUU, Europa, Asia y Latinoamérica.



