Los actores Juan Palomino y Raúl Rizzo fueron «escrachados» ayer en el Teatro
Municipal de Firmat por activistas agropecuarios como corolario de una polémica que el segundo
venía manteniendo en torno a declaraciones del dirigente de Confederaciones Rurales Argentinas
(CRA) Néstor Roulet. "Esta fue la función más difícil de mi vida", expresó Rizzo, antes de bajar
del escenario, al tiempo que aseguró: "No estoy contra nadie, estoy con la Argentina".
Esta agria polémica entre los chacareros y Rizzo tuvo su
origen aproximadamente un mes atrás, cuando el actor tuvo durísimos conceptos respecto de dichos
que había pronunciado Roulet en la Exposición Rural de Venado Tuerto. En esa oportunidad, Roulet
había reivindicado al Ejército como "uno de los pilares de nuestra nacionalidad".
A su turno, durante un programa de la TV por cable
venadense y luego de haber representado esta misma obra, Rizzo censuró con dureza los dichos de
Roulet, asegurando que a los chacareros "no les interesa la patria, sino su bolsillo".
Con todos estos antecedentes, el anuncio de la visita a
Firmat de la compañía teatral encabezada por Rizzo y Palomino encrespó aún más los ánimos.
Ya desde horas tempranas de la tarde se respiraba en esta
ciudad del corazón de la Pampa Gringa santafesina una gran tensión.
Desde aproximadamente las 18.30, unos 70 productores, a
bordo de tractores y camionetas se ubicaron frente al Teatro Municipal, aguardando la llegada de
los actores. Tanto en el portal de la sala como en la Municipalidad, colocaron pancartas con
leyendas tales como: "A nosotros nos tienen podridos los corruptos como vos (por Rizzo) y los K";
"No todos los chacareros son Roulet, no todos los actores son Fernando Siro, estúpido", y "Los
chacareros generamos las riquezas Ke ustedes disfrutan", entre otras.
Los hombres de campo pertenecían en su mayoría a la
Federación Agraria Argentina (FAA) de las localidades de la zona, aunque también había militantes
de los Autoconvocados y de Mujeres en Lucha (ML).
Unos veinte minutos antes de la Función, Rizzo y Palomino
accedieron a entrevistarse con una delegación de productores, encabezados por Aldo Viscovich
(FAA-Chovet), Adrián Pomillo (FAA-Firmat), Ana Galmarini (ML), Juan Ferreyra (FAA-Elortondo) y
Ciriaco Fortuna (FAA-Chabás).
En una tensa discusión, los chacarres pretendían que Rizzo
reconociera públicamente que los intereses de los pequeños y medianos productores, encuadrados en
la FAA, Autoconvocados y (ML), difieren de los de los grandes, referenciados en CRA y Sociedad
Rural Argentina (SRA). Rizzo replicó asegurando que sólo lo haría cuando se vayan de la Mesa de
Enlace, porque durante el conflicto por la Resolución 125 para él y para todo el pueblo
"defendieron los mismos intereses".
Ante la intransigencia del actor, uno de los dirigentes,
Fortuna (FAA-Chabás) se retiró airadamente del lugar, evidenciando su falta de predisposición al
diálogo. La agitada reunión terminó tal como había empezado, es decir con las dos partes firmes en
sus convicciones.
Antes de comenzar la función, Rizzo confesó ante
La Capital que sólo había padecido censura y persecuciones durante la dictadura procesista
(1976-1983) y que los hechos lamentables que se estaban produciendo se emparentaban "con la
intolerancia".
Poco después de las 21, cuando la obra llevaba apenas tres
minutos, dos mujeres, las hermanas Roxana y Denise Pellegrini, interrumpieron la puesta vociferando
contra Rizzo. "¡Mantenidos, atorrantes!, vienen a matar el hambre al campo", fueron algunas de las
duras expresiones que gritaron, antes de retirarse en medio de la reprobación del resto del
público.
Al caer el telón, Rizzo aclaró: "Esta ha sido la función
más difícil de mi vida" y, en medio de los aplausos afirmó que no está "contra nadie, sino con la
Argentina".
El actor precisó, durante la cena posterior al espectáculo,
en la Municipalidad, que no es "ni radical ni peronista, sino marxista". Afuera seguían los gritos
exaltados de unos veinte chacareros.