Un segundo juicio contra una mujer estadounidense por descargar música de Internet terminó con
el mismo resultado: fue hallada culpable de violar la propiedad intelectual de los compositores y
tendrá que pagar una suma millonaria en daños a la industria de los sellos discográficos.
Un jurado federal decidió ayer que Jammie Thomas-Rasset transgredió
voluntariamente la propiedad intelectual de 24 canciones y deberá pagarles a los sellos de
grabación 1,92 millón de dólares, equivalente a 80.000 dólares por cada tema. El fallo beneficia a
seis compañías discográficas que poseen los derechos de autor de las 24 canciones que esta madre de
familia descargó gratuita e ilegalmente a través del programa de transferencia de archivos Kazaa en
2005.
En el segundo juicio, Thomas-Rasset (de 32 años) salió más perjudicada
que en el primero. Previamente un jurado federal en el 2007, decidió que debería pagar 222.000
dólares.
El nuevo juicio fue ordenado por el mismo juez del caso previo, al
alegar que había cometido errores al dar instrucciones a los miembros del jurado.
Thomas-Rasset se sentó con una expresión sombría apoyando el mentón en
la mano mientras escuchaba las conclusiones del jurado por transgresión voluntaria. Este decidió
aumentar la multa a 80.000 dólares por cada canción descargada.
Al salir del tribunal, la mujer calificó la suma de 1,92 millón de
dólares como “algo ridícula”, pero expresó resignación por el fallo.



























