Con respecto a los nuevos recorridos de líneas de transporte urbano en la ciudad de Rosario, impuestos por el Ejecutivo, considero que el mismo ha sido cuestionado por la molestia que esto crea para los usuarios del mismo, ya que no solamente las paradas son cada tres cuadras, sino que ahora hay que sumarles las cuadras que hay que caminar de más para llegar a la parada de alguno de las líneas. A esto hay que sumarle que quienes tienen que usar los servicios por las noches y las madrugadas tienen que arriesgar más su seguridad por falta de elementos que custodien las calles en esas horas, porque para el término del partido de Central el domingo pasado hubo un despliegue policial muy grande, pero luego desaparecieron los efectivos policiales, al igual que los taxis porque estaban todos a las puertas del Casino. Me parece que antes que el transporte urbano habría que disminuir la entrada al centro del transporte privado de automóviles y erradicar los famosos puestos callejeros que cruzan las angostas veredas e impiden el paso de los transeúntes que tiene que bajar a la calle para poder transitar. ¿Realmente será más rápido el tránsito por los carriles exclusivos? Sí, tal vez para correr carreras entre las unidades y poner más en peligro la vida de los usuarios, pero no crean que esto mejorará la frecuencia de las unidades porque sabido es que éstas hacen de los horarios lo que quieren. Hace unos días por la tarde, el colapso del tránsito en las calles céntricas fue un desastre, colas de hasta cuatro cuadras hubo en las zonas de Rioja, entre Mitre y Presidente Roca, y sus transversales, y ni hablar de Santa Fe. Espero que el Ejecutivo reaccione y piense más en el bienestar de los que les pagamos sus sueldos y no tanto en su provecho.























